
Batalla de Matasiete
Prof. Eleazar Narváez.
Cronista del Municipio Arismendi.
Matasiete es un ejemplo vivo y permanente de un pueblo que quiso ser libre e independiente. Se llevó a cabo el 31 de julio de 1817, las tropas patriotas con a penas 300 hombres comandadas por el Coronel Francisco Esteban Gómez derrotaron a las tropas realistas en un número mayor de aproximadamente 3 mil hombres fuertemente armados y mucho más preparados, al mando del pacificador Pablo Morillo, representando el primer descalabro de importancia militar que sufre en tierras americanas el arrogante Pablo Morillo.La montaña donde se escenificó, geográficamente la conformaban un grupo de cerros uno de ellos llamado Matasiete a eso se debe su nombre Batalla de Matasiete, para otros Batallas de los Cocales por la gran cantidad de plantaciones de coco existentes en el lugar.
Con esta epopeya se consolidad la Independencia de Margarita que se inicia el 4 de Mayo de 1810, siendo la primera provincia de la antigua Capitanía General de Venezuela en sacudir para siempre el yugo de la dominación colonial. Debido a esa circunstancia la Isla se convierte en formidable baluarte de la revolución como centro de planes militares, políticos y diplomáticos tendientes a organizar la reconquista de tierra firme.
Sorprendido Pablo Morillo por el valor y el heroísmo de los Margariteños, comunica al gobierno español que » estos malvados, llenos de rabia y orgullo con su primera ventaja en la defensa, parecía cada uno de ellos,un tigre y se presentaban al fuego y a las bayonetas con una animosidad de que no hay ejemplo en las mejores tropas del mundo».
Es a partir de la Batalla de Matasiete cuando cambia en Venezuela la suerte de las armas republicanas. Margarita ha señalado el camino de la victoria con el ejemplo admirable de su valor y su constancia.
El sol de Matasiete alumbra ante la historia, con sus resplandores inmortales, los campos de batalla donde los ejércitos patriotas libraron las acciones finales y decisivas de la independencia.
El poeta asuntino Miguel Ángel Mata Silva en su célebre poema: Montañas Margariteñas:
Matasiete, empurpurado con el último arrebol, se destaca a la cabeza con sus dos gibas sagradas,cual si fuera a seguir viaje al rayar el nuevo sol.
La Asunción,1917.
El maestro de América Luis Beltrán Prieto Figueroa, en su extraordinaria obra: Mural de Mi Ciudad,escribe a la Batalla de Matasiete: «Los nombres,poco importa: Gómez, el comandante, Lárez, Fermín,Figueroa, Maneiro, Pablo Ruiz, Mata, Picado, Juan Bautista Cova, Pancho Antolín, Sarmiento, Espinoza Villalba… el pueblo derramado,toda un teoría de obstinados, que tenían la divisa de morir o vencer, siguiendo la consigna del caudillo: «Podrá ser Margarita reducida a cenizas pero no esclavizada».
Matasiete: Montaña de la Gloria!.


