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Vilma Rojas… Una mirada a la intimidad cotidiana.

Me aferro a ti
mujer de jazmín
en los días inciertos
Ángel Félix Gómez
Me aferro a ti (fragmento)

Mirimarit Paradas

El pasado 08 de mayo, en la Casa de la Cultura “Ramón Vásquez Brito” de Porlamar, se llevó a cabo con gran éxito la Exposición Individual: Pinto La Memoria Viva…”Una mirada a la intimidad cotidiana” de la reconocida artista Vilma Rojas, exposición aperturada con una gran concurrencia, entre los que se encontraban familiares de la artista, la Directora del Instituto de Cultura del estado Nueva Esparta: Celmary Velásquez, la Locutora y reconocida Periodista Carolina Franco, quien está al frente de la Casa de la Cultura, artistas plásticos y amantes de las artes en general.

Exposición que nos muestra el trabajo de nuestra querida artista, una mirada, un recorrido por cada una de sus propuestas artísticas: rostros, bodegones, figuras y formas que lograron atrapar a los asistentes, cada uno con la originalidad y el talento que le caracteriza.

Exposición individual que contó con palabras de bienvenida de la Licda: Celmary Velásquez, Directora de Cultura Regional, Carolina Franco por la Casa de la Cultura Ramón Vásquez Brito y la reconocida y querida amiga Reina Rada: escritora, escultora y poeta, quien tuvo la responsabilidad de hablar de Vilma Rojas, su obra y su hacer como artista durante todos estos años, Palabras que comparto con todos ustedes a continuación:

EL CORAZÓN DE LA CASA PALPITA EN EL RECUERDO

Me complace presentar a la protagonista de este evento, la Pintora y amiga Vilma Rojas. Comienzo por hablar sobre su camino intelectual: estudió en el colegio Nuestra Señora del Valle luego en el Liceo Nueva Esparta. Inició estudios superiores de economía en la Universidad Santa María pero entendió que su verdadera vocación era el arte, por lo que decide estudiar Diseño Gráfico en la Universidad José María Vargas. Retorna a Margarita para continuar en la Escuela Técnica de Artes Plásticas Pedro Ángel González. Regresa a Caracas para proseguir su formación en el Instituto Arquitectónico y Publicitario, de allí pasa al Instituto de Aerografía Irán Caro. De nuevo en Margarita estudia la figura humana en la Galería Popular Neoespartana.

Vilma ha realizado numerosos talleres formándose en áreas como tinta sobre plástico, Origami, Conservación y valoración del patrimonio cultural, ha ilustrado portadas de libros y revistas. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas dentro y fuera del estado y en la realización de murales e impresiones urbanas, como ejemplo, uno de los postes que adornan a Pampatar. Ha sido facilitadora de talleres de arte, organizadora de exposiciones en el Museo Pueblos de Margarita, es Promotora cultural, entre otras actividades relacionadas con la gestión cultural. Actualmente se desempeña como Coordinadora cultural del Instituto de Cultura de nuestro estado, asignada a la Galería Galpón. Tiene en su haber dos exposiciones individuales, tres con la que se está inaugurando hoy en este espacio. “La exploración se desplaza al espacio de la distancia, el cual adquiere un valor anímico y afectivo (…) El recuerdo se convierte en distancia geográfica, a la cual se accede a través de la memoria” Judit Gerendas

En palabras propias de la autora esta exposición se titula:

MEMORIA VIVA
UNA MIRADA A LA INTIMIDAD COTIDIANA

Nos reúne en este momento, una de las expresiones más relevantes de la creación artística como lo es la pintura, frecuentemente tomada por la historia por sus valiosos aportes a la lectura de los pasos del hombre en su devenir terrenal, así como también lo han hecho otras manifestaciones artísticas, reveladoras de acontecimientos, sucesos, actividades, pasiones y otros eventos que han definido distintas épocas transitadas por la humanidad. Muchos pintores han dejado testimonio sobre las diferentes culturas desde siempre; mediante símbolos, técnicas, formas y un sinfín de elementos que de alguna manera, describen las épocas transitadas desde lo universal hasta lo personal. Son testimonios que nos invitan a revisar lo vivido para no olvidar, para conservar los hilos que mantienen vivo el tejido humano.

Mucho de ese empeño por mantener presente lo vivido, se encuentra en la pintura de Vilma Rojas: un deseo constante de conservar los momentos que dialogan con la casa, con la vida cotidiana, con la hechura de una familia que supo compartir un tiempo 1glorioso, cuando las reuniones familiares tenían una importancia capital. Cuando la faena de pesca era el sustento y el fogón se calentaba para compartir el pan, cuando la abuela se sentaba frente la máquina de coser para hilvanar sus sueños; escenas que muchas veces se diluyen entre los resquicios sociales, las propias ocupaciones y los cambios que reemplazan las costumbres, modifican las culturas y se imponen con lo que se estila en cada momento histórico, sustituyendo la vida apacible de otros tiempos, por la vorágine actual.

En la pintura de Vilma los vínculos se buscan en la encarnadura de la distancia, del tiempo compartido, lo cual adquiere un valor afectivo en el que ese tiempo y la distancia se traducen en nostalgia, una distancia que se recorre mentalmente hacia el pasado como una suerte de rescatar ese mundo de los seres queridos que ya no están, sentimientos que la invitan a dibujar los recuerdos tal como se retratan en su mente. La artista los replica con la fidelidad que le confiere el oficio. El lienzo se transforma en un espejo donde aparecen los objetos, los espacios y hasta elementos que materialmente no están allí, pero que la atmósfera permite recrear tácitamente, como lo son los aromas, los rumores y otros aspectos que se perciben desde las imágenes.

En su trabajo plástico, encontramos esos elementos que hablan del pasado familiar que simultáneamente se repiten en otras latitudes, Vilma ofrece una lectura del tejido memorial de su familia que coincidentemente encontramos en la urdimbre de la nuestra. Las cosas que dejaron huellas imborrables en la memoria de todos y que, de manera similar, se repiten en otros lugares del mundo, es allí donde ella descubre y dice que nos encontramos como humanos. Y es que en cualquier lugar del planeta nos replicamos en costumbres, saberes y culturas desde siempre; hallando también allí, maceradas en ese sustrato, historias parecidas con lo que le imprime sustento a su propia expresión: Pinto la memoria viva; porque su trabajo refleja no solo el fervor personal con el que ella desea mantener intactos los recuerdos, la añoranza; sino que también es apéndice de la memoria colectiva del mundo.

En su proceso de investigación encuentra que en gran parte de todo ese bagaje hallado en su propia fuente, yacen vestigios antropológicos que están en sus telas: la ilustración de objetos amados, manoseados en su casa y en muchas otras casas como la nostalgia de un sillón para el reposo del abuelo, que conserva todavía la forma de su cuerpo, una tarde de infusiones al calor de los encuentros, una faena de pesca dormida en la reminiscencia, un piso de antaño que enredó sus arabescos en los pasos eternos del tiempo, están impresos en esa memoria residual que la hace volver sobre sí misma: la distancia, la separación, lo que se entraña en la frágil lejanía de las cosas, el cordón que la mantiene motivada por recuperar el universo que ya no está, el de los seres queridos, la nostalgia…

Eso que se distanció en el tiempo sigue presente en las diecisiete piezas que conforman esta muestra, dando lectura al oficio, la temática, la paleta, la intencionalidad de una persona que ha dedicado tiempo a su pintura, que ha mantenido una línea inquebrantable paseándose por un pasado que despierta cada vez que pinceles y pigmentos se pronuncian en complicidad sobre el lienzo, con los que Vilma Rojas ha descubierto entre sus vivencias y las de sus ancestros, el elemento revelador de sus raíces, las mismas que siguen impregnadas en los gestos, los aromas, la cotidianidad del pasado, y en esos rincones donde están presentes los santos de sus devociones, las alegrías y dolores compartidos, las oraciones…

Para finalizar quiero expresarles lo que significa para mí este momento que, más allá de un compromiso, es un agradecimiento. Vilma ha sido la alumna, la amiga, la que ha compartido no solo sus creaciones sino también sus afectos con la misma pasión con la que pinta. He seguido su camino desde sus comienzos y doy fe de su incansable tarea, su compromiso con ella misma más allá de una postura protagónica que pudiera ponderar la presencia por encima de la obra. Hemos estudiado juntas, celebrado momentos importantes en este duro pero sabroso camino del arte. Recibe Vilma mis sinceras felicitaciones por este momento tan significativo en tu carrera, por tus logros. No te detengas, el oficio es exigente pero el disfrute lo justifica exponencialmente.

Reina Rada
Hasta la próxima les dejo con los versos del siempre recordado poeta de Canoabo:
“Venimos de la Noche/y hacia la noche vamos”. –Vicente Gerbasi

3 Responses

  1. Graciasssss Mirimarit por tanto cariño y por tu excelente escrito que valoro mucho, hacia mi persona y exposición. Agradecida amiga por tu presencia en mi muestra y a todossss los que me acompañaron ese día.
    !Seguiré pintando la memoria viva para recordar quienes fuimos y de quienes aún somos»

  2. Hermoso reportaje de la que considero mi amiga y hermana de vida.
    Cada día más orgullosa y feliz de su obra, su gran trayectoria y de que mi libro de poemas lleve en su portada una de sus obras.

  3. Felicitaciones a Vilma Rojas.
    Qué bonito plasmar tantos recuerdos en pinturas para evocar y mostrar lo guardado.
    Dios te bendiga, Vilma.
    Te envío abrazos en la distancia.
    Amira Montaño

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