
El presidente de Fedecámaras Nueva Esparta, Gabriel Briceño, manifestó su preocupación por la persistente precariedad en el suministro de servicios básicos en la entidad, señalando que esta situación no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que incide directamente en los costos operativos del sector comercial y turístico.
Briceño explicó que la falta de agua por tubería obliga a hoteles y residencias a recurrir de manera constante a camiones cisterna. «Esto incide sobre el precio final de las facturas de condominio y sobre las tarifas que los hoteles emplean para los turistas», detalló, subrayando que la deficiencia del servicio se traduce en un incremento de costos que termina siendo trasladado al consumidor final.
En materia energética, el líder gremial calificó el panorama actual como «delicado y grave», reconociendo que la capacidad de suministro no alcanza para cubrir el 100% de la demanda en la región insular. No obstante, hizo una comparación con el resto del país, indicando que, aunque la vulnerabilidad es alta, los niveles de racionamiento en Nueva Esparta son actualmente menores a los de estados como Zulia, donde se registran cortes de hasta ocho horas diarias.
Finalmente, el vocero de la cúpula empresarial recordó la crisis sufrida hace año y medio como una «gran lección» sobre la fragilidad del sistema eléctrico en la isla. Instó a las autoridades y sectores pertinentes a «apuntalar el suministro» mediante la instalación de nuevas plantas de generación de gran capacidad, con el fin de garantizar un crecimiento económico que vaya a la par con la demanda de la población y el sector productivo
DIARIO LA FAENA
