Domingo de Resurrección En La Asunción de La Margarita

Palabras Emergentes

Por: Edmundo Abigail Prieto Silva

Hoy es Domingo de Resurrección, al tercer día de la muerte de Jesús. Inicio estas «Palabras Emergentes» de hoy domingo con las del pariente, escritor, poeta e investigador venezolano, Dr. Miguel Otero Silva: «Ha resucitado para que así se cumplan las profecías de las Escrituras y adquiera validez su propio compromiso».

Pasamos por el Domingo de Ramos, Lunes y Martes Santos, hasta llegar al Miércoles Santo. Continuando con el Jueves Santo de La Asunción, comparto una narración vivida:

El Viernes Santo es un día muy especial para los cristianos de Margarita, pero fundamental para los de La Asunción. A las diez de la mañana salió del Viejo Convento de San Francisco —sede hoy del Consejo Legislativo— la procesión del Santo Sepulcro. En cinco horas, bajo un sol inclemente, recorrió las tres cuadras que forman el bulevar 5 de Julio. Frente al vetusto edificio, en lo que llamamos «el cuadrante», la Banda del Estado interpretó «El Gólgota» y el «Popule Meus», casi al lado del reloj equinoccial que indica el acontecer asuntino. A las tres de la tarde, el Sepulcro hizo su entrada a la Catedral Sagrada de Nuestra Señora de La Asunción.

Este Viernes Santo estuve acompañando parte del recorrido del Santo Sepulcro. Edmundo Abigail Prieto Silva, Cronista de los Personajes, Hechos y Causas Olvidadas y Director Ejecutivo Ad honorem de la Fundación Centenario Luis Beltrán Prieto Figueroa. Viernes Santo, 3 de abril de 2026. Ciudad por antonomasia: La Asunción.

Ya terminada la experiencia y las vivencias, entro en un Sábado Santo de reflexión:

Sábado Santo en La Asunción Aquí en La Asunción, como diría el primo hermano y nieto de mi abuelo Víctor Silva —miembro de número de las Academias de la Historia y la Lengua—, Efraín Subero: «La vida anda gota a gota, paso de procesión y tinajero». Y siguiendo a Leopoldo Espinoza Prieto, declamo ante las imágenes del Nazareno de La Asunción, el Cristo Asuncionero y Jesús en brazos de María, con esta nota poética de otro pariente asuntino:

«No hay pasos de cruces en el bosque que no lleven su Cristo entre las ramas; el pueblo crucifica su alegría entre un pálpito de hojas y de espinas. Agoniza en la sombra medianera del día, en la hora más brillante, la ilusión del amor que se desangra; y cada amanecer lleva en sus flancos el signo de la muerte en el crepúsculo. Pero hay un mandato ineludible que invita a la sonrisa y la esperanza mientras haya una rosa que suspira y un arrullo de pájaro en el nido».Luis Beltrán Prieto Figueroa

Esperando la Resurrección de Jesús. Edmundo Abigail Prieto Silva, Sábado Santo Asuntino, abril de 2026.

Finalizo estas «Palabras Emergentes» intercalando tiempos de reflexión del estimado compadre y primo hermano Leopoldo Espinoza Prieto y escudriñamientos en los Evangelios:

«Ha resucitado Jesús y ya nadie podrá volver a darle muerte. Aunque nuevos herodianos pretendan valerse de su nombre para hacer más lacerante el yugo que doble la nuca de los prisioneros, no lograrán matarlo. Aunque nuevos fariseos se esfuercen en trocar sus enseñanzas en mordazas de fanatismo, en acallar el pensamiento libre de los hombres, no lograrán matarlo».

Él ha resucitado y vivirá por siempre en la música del agua, en los colores de las rosas, en la risa del niño, en la savia profunda de la humanidad, en la paz de los pueblos y en la rebelión de los oprimidos. Sí, en la rebelión de los oprimidos y en el amor sin lágrimas.

He dicho… en Palabras Emergentes… y hasta el próximo domingo.

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