
La celebración de la Semana Santa en la capital de Nueva Esparta se perfila como un encuentro profundo con la espiritualidad y la tradición, según los detalles ofrecidos durante la rueda de prensa encabezada por el alcalde del municipio Arismendi, Ali Romero, y el párroco de la Catedral de La Asunción.
En este encuentro con los medios, el Padre Darío Salazar explicó que esta conmemoración constituye un pilar fundamental de la fe católica y es reconocida como patrimonio de la Iglesia Universal, lo que garantiza que la simbología y las fechas se vivan en unidad con el resto del mundo cristiano.
También dijo el Padre Darío Salazar que el proceso de preparación no es algo improvisado, sino un ciclo continuo que se intensifica desde el Miércoles de Ceniza con la Cuaresma, un tiempo de cuarenta días dedicado a la reflexión y renovación para que cada fiel pueda disponer su corazón hacia las ceremonias centrales del calendario religioso.
En este mismo orden de ideas, el párroco destacó que el propósito fundamental de estos días es la preparación para el acontecimiento más significativo: la resurrección de Jesucristo, comparando el logro de la Pascua con la satisfacción de alcanzar una meta tras un largo viaje.
Por otro lado, llamó a los feligreses a comprender el verdadero sentido de la entrega de Jesús para la redención de la humanidad, instando a la colectividad a distanciarse de visiones superficiales que asocian esta temporada únicamente con un periodo vacacional o de entretenimiento.
Salazar enfatizó que es imperativo revalorizar los signos y costumbres heredadas de los antepasados que cimentaron la fe en La Asunción, manteniendo siempre la solemnidad y el protocolo religioso que caracteriza a la sede de la diócesis.
Dentro de la programación, se dio especial relevancia a la devoción hacia el Jesús Nazareno el Miércoles Santo, momento en que el pueblo se identifica con el sufrimiento de Cristo cargando la cruz para encontrar consuelo en sus propios padecimientos personales.
Asimismo, el Padre Darío invitó a visitar las diversas parroquias del Estado para ser testigos del fervor que despierta esta imagen, recordando que cada símbolo, desde las palmas del Domingo de Ramos hasta las procesiones del lunes y martes con el Jesús Atado a la Columna y el Humilde y Paciente, son expresiones vivas del amor de Dios.
La agenda continuará el Jueves Santo con la Misa Crismal a las 9:00 de la mañana, donde el clero renovará sus compromisos y se bendecirán los santos óleos, seguida en la tarde por la Institución de la Eucaristía y la tradicional visita a los siete templos para meditar sobre el juicio y pasión del Señor.
Finalmente, el párroco recordó que el Viernes Santo será un día de silencio, ayuno y penitencia que culminará con la adoración de la Cruz a las 5:00 de la tarde, tras la tradicional predicación de las Siete Palabras. Este clima de recogimiento se mantendrá hasta el Sábado Santo, cuando la Solemnidad de la Vigilia Pascual rompa el silencio con la bendición del fuego nuevo y el Cirio Pascual, simbolizando la luz de Cristo que vence a la oscuridad.
El Padre Darío Salazar cerró su intervención reiterando que el centro de toda actividad debe ser la conexión espiritual con el misterio pascual, asegurando que en cada rincón de la capital se vivirá la alegría de la resurrección, fortaleciendo así la identidad cultural y religiosa que une a toda la comunidad asuntina.
DIARIO LA FAENA
