Vertiente:

Gonzalo Fragui…evocando caminos de la infancia

Por: Mirimarit Paradas

Preámbulo:

Vertiente se complace en compartir con sus asiduos lectores, toda la fuerza lírica y poética de Gonzalo Fragui en su libro “Las horas del sur”. Poesía reunida entre los años 2005-2025.

Textos que acercan al lector a temas que desde la ternura y el amor se vinculan a la búsqueda constante de la verdad, a ese esplendor que no es otro que la propia vida…ese camino de silencios donde lo insondable nos lleva de la mano a la reflexión, a la filosofía, evocando caminos salpicados de los primeros pasos, tiempos de infancia marcados por los rostros, las voces, las imágenes y las vivencias de los primeros años, esas imágenes donde lo sensorial, el roce de la piel se mezcla con los colores y ese sonido que permanece en la memoria: “En mis pies mi madre amamantándome /el color de los bucares / las canciones de cuna / y todas las caricias”.

Poeta, periodista y editor. Cofundador del grupo literario Mucuglifo. Magìster en Filosofía por la Universidad de los Andes, Mérida. Ha sido galardonado en 1990 con el Premio de Poesía de la Dirección de Asuntos estudiantiles de la ULA; en 2001 con el Premio de Poesía de la III Bienal Nacional de Literatura Juan Beroes y 2014 fue galardonado en la II Bienal Argimiro Gabaldòn, mención Poesía, con el poemario Epistolario. Entre sus obras se destacan De Poetas y otras advertencias (1989); El poeta que escribía en menguante (1990); Viaje a Penélope (1998) y Obra poética (2004).

Vertiente:

NOMBRAR
Nombrar ordena Nombrar trae a presencia
Nombrar embellece
Por eso yo
no dejo de nombrarte.


LOS POETAS DE LA CALIDAD TOTAL
Gente sana
Tienen el olor del éxito
Caminan como dobermans
No tienen miedo
Apenas sufren el virus de las computadoras
Aunque nunca rezan
son buscados como oradores de orden
Su única letanía es el mercado
Toman café descafeinado
Su mejor poema es el currículum vitae
Navegan por el cyber
Para mantener sus músculos en forma
se lanzan en parapente desde sus propios egos
Su gran problema en enfrentarse a la chequera en blanco
No se suicidan nunca
A menos que haya un down en la bolsa de valores.


EL GALLO
La fortaleza del gallo
no está en la fuerza de su pico
Tampoco en sus largas espuelas
La fortaleza del gallo
no está en su roja cresta
Ni en los afeitados y entrenados muslos
La fortaleza del gallo
no es su pedigree
Ni en el miche con que lo besa el gallero
La fortaleza del gallo
está en la luz
En la luz de sus colores.


DETRÁS
Detrás de cada puerta hay una mirada
Detrás de cada mirada
el asombro
el miedo
el deseo.


EL GRILLOCOSMOS
El poeta se asoma a la noche desolada
Desde los surcos del jardín
un sonido metálico sube por entre las flores
El grillo es la noche que canta
El infinito responde con melodía de estrellas
El poeta
testigo y mudo contempla silencioso
Ambos
Grillo y Cosmos se abrazan como dos viajeros en el inicio de los tiempos.


DE OTROS EXILIOS
Siempre es igual
Me deportan de un país
De un continente
Tu cuerpo
Me destierran
Me descuerpan
Me desalman
En un mar huérfano
Con las velas rotas
Y los labios heridos


LOS CABALLOS DE MI PADRE
Anoche no me dejaron dormir los caballos
Corrían como locos
Desesperados
Relinchaban intranquilos Parecían huracanes en busca de palmeras
Anoche estaban espantando
Quise levantarme
pero hacía frío
Esta noche no me van a sorprender
Hoy los espero con el lazo y agua bendita
Lástima mi silla de montar
«No le crea
Roncó toda la noche
y además hace mucho tiempo que por aquí ya no ha caballos»,
dice mi madre en voz baja desde la cocina.


CUMPLEAÑOS
Mi madre me envía en busca de naranjas
El rio juega a esconderse entre las piedras
y los pájaros a disputarse el viento y los colores.
Pero hay un ave que no quiere jugar
cálidamente dormita en su nido
Al verme

se despierta y vuela
Me asomo curioso
Un polluelo indefenso me mira sorprendido
Yo temo haber profanado un templo.

Es mi cumpleaños
Mi madre me espera con pasteles dulces
Pan de san Antonio
y mi primera bicicleta.


LA NOCHE
La noche es la más peligrosa de las fieras
Acecha con ojos de búho
Es larga como el cuello de la jirafa
Espera con la paciencia de la serpiente
Y ataca con la ferocidad de la pantera

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