
El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, dedicó su agenda de esta semana a neutralizar lo que calificó como una «guerra psicológica» orquestada desde el exterior. El objetivo, según explicó el dirigente, sería fracturar la unidad del chavismo tras la crisis política que buscó desatar en enero la acción de Estados Unidos.
Desde la rueda de prensa de la tolda roja y hasta en su programa televisivo Con el Mazo Dando, Cabello desmintió categóricamente los reportes de agencias como Reuters y del periodista Leopoldo Castillo sobre “supuestas negociaciones secretas con Estados Unidos”. El líder chavista retó a sus detractores con una enfática sentencia: «¡Yo no tengo precio!».
Cabello ratificó la cohesión absoluta del Gran Polo Patriótico y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en torno a la figura de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y reiteró la exigencia del retorno del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, asegurando que “la Revolución mantiene el control político” y desestimando cualquier matriz de capitulación individual.
Denuncia campañas
Cabello denunció la existencia de intensas campañas mediáticas y de mentiras impulsadas por la «derecha extremista» con el objetivo de dividir al oficialismo. Advirtió sobre la estrategia para «sembrar la cizaña».
Durante su programa, Cabello señaló el riesgo de flaqueza interna: «A todos nos van a atacar y el que flaquee, de ahí se agarran y comienza una gran campaña para desprestigiarnos, para sembrar la cizaña y, si a alguien le da miedito o se pone remilgoso o guabinoso, de allí se agarran», expresó.
En este sentido, el líder chavista insistió en que «todo lo que han dicho de la Revolución Bolivariana son mentiras», asociando estas narrativas a la intención de desestabilizar al país.
Intereses ocultos
Cabello, quien cumple también su rol como vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, recordó las acusaciones externas contra el chavismo, incluyendo la figura del «Cartel de los Soles», indicando que «hoy día en Estados Unidos las leyes digan que el Cartel de los Soles no existe» y agregando que «eso no puede ser sorpresa para nosotros, porque sabemos que no existe».
«Sabemos que es una gran mentira, nos acusan de mil barbaridades porque el único interés que tienen es hacerse del poder, un pequeño grupo, pero para entregarse formalmente», aseveró Cabello, ligando las acusaciones a la ambición por el control político en Venezuela.
Finalmente, el líder de la tolda roja ratificó que el oficialismo continuará trabajando en beneficio de la nación, destacando la gestión gubernamental en marcha.
Gestión continúa
«El Gobierno sigue, más de 20 mil obras se han entregado; ahora van por la segunda etapa de más de ocho mil obras que se van a entregar. Todos los días hay varias actividades de gobierno, ministros, gobernadores, alcaldes desplegados y nuestro poder popular», indicó, refutando la narrativa de una paralización gubernamental.
Cabello sostuvo, además, que la oposición extremista no tiene la capacidad ni cuenta con el respeto del pueblo para llevar las riendas del país. «Cada declaración emitida por voceros estadounidenses no constituye, simplemente, una intervención pública, sino un recordatorio incómodo de que la dirigencia extremista de Venezuela carece de capacidad para gobernar el país y, aún más, de respeto hacia sí misma», afirmó, asociando la oposición a una falta de autonomía.
Oposición nerviosa
Cabello señaló además que cada vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, menciona a Venezuela, sectores de la oposición, encabezados por la extremista de derecha María Corina Machado, reaccionan con evidente nerviosismo.
El dirigente describió el comportamiento de Machado y su entorno como una reacción desesperada ante cualquier señal proveniente de la Casa Blanca, evidenciando «una falta de respeto propio y de autonomía». Calificó esto como el fracaso de la «fantasía» opositora.
«Cada intervención de algún vocero de Washington es un recordatorio incómodo de que esa oposición no puede gobernar Venezuela y, peor aún, no se respeta ni a sí misma», aseveró el líder chavista reiterando su llamado a la unidad en todo el país.
Trabajo frente a la coyuntura entre Caracas y Washington
Diosdado Cabello, en su rol de ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, destacó que hoy Donald Trump, como presidente de Estados Unidos, entendiendo las diferencias “que nunca se han negado”, reconoció “el trabajo que venimos haciendo frente a esta coyuntura” luego de las medidas tomadas por Washington y que han recibido una condena mundial.
Advirtió que este escenario debe leerse como una realidad que la oposición «prefiere ignorar debido a su soberbia». Este reconocimiento de la Casa Blanca, explicó Cabello, contrasta con la postura radical de los sectores opositores.
El dirigente describió el estado actual de la plataforma opositora como una «tragicomedia donde los saqueadores pretenden dar lecciones de moral», enfatizando su fragmentación.
Fuente: El Universal
Foto: Cortesía
