
Bernabé Gutiérrez, secretario general nacional de Acción Democrática y segundo vicepresidente de la Comisión Permanente de Energía y Petroleo de la Asamblea Nacional, afirmó que cualquier reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, debe partir del principio irrenunciable del petróleo como propiedad inalienable de la nación venezolana, y debe estar siempre al servicio del pueblo.
En este sentido, el diputado a la Asamblea Nacional, expresó que el primer y principal destino social de la renta petrolera debe ser el establecimiento de un salario digno para empleados, obreros, jubilados y pensionados , que supere el costo de la cesta básica y permita una capacidad real de ahorro, garantizando estabilidad, bienestar y justicia social para las familias venezolanas.
«El salario no puede seguir siendo una dádiva, ni un instrumento de control político. Debe ser expresión de trabajo, de la productividad nacional y del aprovechamiento de nuestros recursos energéticos», expuso
Asimismo, recordó Gutiérrez que Acción Democrática ha sido a lo largo de la historia un defensor del petróleo como patrimonio nacional y responsable de la nacionalización de la industria petrolera en 1976, durante el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, al tiempo que aclaró, «es justo y necesario que el partido del pueblo tenga en esta reforma que va en procura del mejoramiento de la industria petrolera, un papel preponderante en virtud del conocimiento y experiencia que se tienen al respecto», dijo.
«Acción Democrática no se opone a la inversión, pero si a cualquier intento de privatización encubierta, entrega de la soberanía o uso indebido de la renta petrolera», alertó.
7 EJES FUNDAMENTALES A LA REFORMA PARCIAL DE LA LEY ORGÁNICA DE HIDROCARBUROS
- La defensa irrestricta de la soberanía petrolera, manteniendo el control estratégico del Estado sobre la industria.
- La recuperación institucional de PDVSA, mediante su despolitización, profesionalización, transparencia y gerencia técnica.
- La participación del sector privado, nacional e internacional, bajo reglas claras, con mayoría accionaria del Estado y pleno resguardo del interés nacional.
- El uso social y transparente de la renta petrolera, orientado prioritariamente a salarios y pensiones dignas, educación, salud, vivienda, servicios públicos y desarrollo productivo.
- La creación de un fondo soberano intergeneracional, que permita ahorrar y proteger los recursos para las futuras generaciones.
- El fortalecimiento del control parlamentario y ciudadano, garantizando transparencia y rendición de cuentas en todos los contratos y asociaciones.
- Una transición energética responsable, que prepare a Venezuela para el futuro sin renunciar al aprovechamiento soberano de su principal recurso.
Finalmente Gutiérrez esbozó que la reforma no solo debe tener sentada la seguridad jurídica para los inversionistas nacionales y extranjeros, sino que, hay que cuidar al máximo la no generación de conflictos políticos de oficialistas y opositores, que enturbien las inversiones. Cuidado con la irresponsabilidad, primero está el país y su gente», sentenció.
Fuente. NDP
