
¿CULPABLES O VÍCTIMAS DEL SISTEMA?
Por: M.Sc. Celis Enrique Rodríguez Serrano.
Dice un viejo apotegma popular que: «La culpa no es del ciego, sino de quien le da el garrote».
Hace algunos días explotaron las redes sociales con un video de cuatro muchachos informados de policías que, luego de graduarse en la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), celebraban su logro bebiendo licor, y profiriendo palabras que en teoría van contra los principios y buenas costumbres de cualquier institución educativa, máxime de las que se supone forman a los responsables de resguardar la ley y el orden en una sociedad.
Como era de esperarse, inmediatamente llovieron las críticas a tan deleznable actitud de quienes se supone deben ser ejemplo de rectitud y de buen comportamiento. Y, por supuesto, las autoridades muy ofendidas procedieron ipso facto a la expulsión de los funcionarios, que pasaron a «ex» imponiendo nuevo récord.
Algunos «opinadores», ofendidos por la actitud de los muchachos, celebraron su expulsión: «Ahí está el detalle».
¡Está bien! Los muchachos actuaron mal, y pagaron su «muchachada». Sin embargo, creo que las diligentes y ofendidas autoridades optaron por la salida más fácil del problema, y como siempre: «la cuerda reventó por lo más delgado». ¡Ojo! No justifico la actitud de los muchachos, claro que hicieron mal y merecían un «escarmiento».
Pero ahora pregunto yo:
1) ¿Son esos muchachos los únicos y verdaderos responsables de su actitud, o también son ellos víctimas del «sistema» que se supone debe formarlos?
Vamos a estar claros, los chamos «tienen con qué», porque lo que estaban libando no lo bebe cualquier «hijo de Pedro». Su mayor error no fue grabar el video, sino publicarlo en las redes sociales donde se hizo viral. Si no lo publican, «todo estuviera normaliiito, como si nada».
2) ¿Serán tan diligentes las autoridades para hacer también una revisión dentro de la institución educativa?
Entiendo que los muchachos vienen de una formación académica, donde debe haber alguna asignatura relacionada con el comportamiento cívico de sus estudiantes; más aún, durante su carrera les debieron enseñar que eso no se hace. Y 3) ¿Revisarán estas autoridades el cuerpo docente de esa institución?
Como educador con experiencia universitaria en pre y posgrado, sé que los profesores bien formados, además de impartir contenidos programáticos, enseñan comportamiento y buenas costumbres a sus muchachos; incluso, son ejemplos de buenos ciudadanos.
El problema es que este hecho no es el único. Luego de ese video surgieron otros eventos parecidos. Y no olvidemos a los que agarraron con las manos en la «masa» en plenos terremotos.
Lo he dicho en incontables ocasiones, y lo repito: El problema educativo del país es estructural. Y creo firmemente que fue un «problema creado a conciencia».
Recordemos cuando el finado presidente hablaba de «crear el hombre nuevo»: He aquí los nefastos resultados.
Ésta es la terrible realidad que enfrenta hoy nuestro Sistema Educativo en todos sus niveles y modalidades. El desastre en que han convertido a la Educación apenitas está asomando la nariz, porque puertas adentro de esas instituciones quedaron más alumnos con las mismas «mañas», y quedaron también los mismos «profesores»:
¡Dios nos ampare!


