
El Libertador: ejemplo de solidaridad ante la catástrofe
Edmundo Abigail Prieto Silva
Pasando todavía por la tristeza de los hechos del 24 de junio de 2026, estaba hojeando unos libros para Palabras Emergentes de hoy, domingo 5 de julio. Me llamó la atención la narrativa del Padre de la Patria y Libertador de cinco naciones, Simón Bolívar, sobre la catástrofe de la naturaleza un 26 de marzo, por cierto, un Jueves Santo, cuando un tremendo temblor de tierra sacudió las ciudades de Caracas, La Guaira, San Felipe, Barquisimeto y Mérida.
«Yo llegué —cuenta Bolívar—, yo llegué corriendo hasta aquí (la Plaza de San Jacinto) en manga de camisa porque acababa de dormir la siesta; por cierto que no encontré otra cosa que un lamentable hacinamiento de ruinas (…). En el acto me puse a la obra de salvar víctimas, encaramándome sobre los escombros y gateando en dirección a los sitios donde salían quejidos o voces de auxilio».
«Me hallaba en esta tarea» —continúa Bolívar—, cuando «di de manos a boca con el furibundo españolizante José Domingo Díaz, el que no hace más que verme y echarse a comentar con su acostumbrada sorna: —¿Qué tal, Bolívar? Parece que la naturaleza se pone del lado de los españoles (…). —Si se opone la naturaleza, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca (…) —le respondí iracundo».
Este gesto del Libertador y Padre de la Patria, Simón Bolívar, de socorrer a las víctimas de esa catástrofe natural en la Venezuela colonial, es imitado por sus hijos venezolanos, por los de las naciones que ayudó a libertar y también por el Reino de España desde el pasado 24 de junio en la Venezuela contemporánea.
