
El reciente cierre temporal del Puerto de La Guaira, tras el doble sismo del pasado 24 de junio, ha dejado al descubierto la fragilidad de la infraestructura logística del país.
La contingencia obligó a desviar de emergencia los buques de carga hacia Puerto Cabello, una terminal histórica que hoy se encuentra al borde del colapso y sufre retrasos críticos al no estar preparada para absorber un incremento tan abrupto y súbito de operaciones. Ante este cuello de botella que amenaza el abastecimiento nacional, el presidente de Fedecámaras Nueva Esparta, Gabriel Briceño, propuso una alternativa audaz; habilitar el puerto internacional de El Guamache como el gran centro de recepción y almacenamiento estratégico para las importaciones de toda Venezuela.
Desde la sede gremial, Briceño hizo un llamado urgente a los importadores y dueños de grandes cadenas a reflexionar sobre la necesidad de potenciar la terminal marítima de Margarita. El líder empresarial argumentó que la región insular posee una ventaja competitiva única en su marco legal vigente, sustentada en la Ley de Puerto Libre y la Ley de Zonas Económicas Especiales (ZEE).
Este «escudo fiscal» permitiría a las empresas nacionales utilizar la isla como un centro de acopio in-bound, donde podrían almacenar grandes volúmenes de mercancía con exención temporal de aranceles e IVA.
Bajo este esquema, la nacionalización ordinaria no sería inmediata, sino progresiva a medida que la mercancía sea requerida para su distribución en el continente, aliviando de forma drástica el flujo de caja de los empresarios y ofreciendo una salida ágil a la crisis de transporte que hoy asfixia al comercio nacional.
DIARIO LA FAENA/ CNP.6.709

