
Tras el doble terremoto que sacudió a varios estados de Venezuela el pasado 24 de junio, las autoridades y especialistas en materia de infancia activaron protocolos legales de emergencia para garantizar la protección de los niños, niñas y adolescentes que se han visto afectados de forma colectiva y difusa.
Mirelba Manzano, especialista en Derecho de Familia y del Niño, informó que basándose en la Lopnna y en la Convención Internacional de los Derechos del Niño, el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) dictó tres lineamientos clave para dar competencia concurrente y excepcional a los consejeros de protección en todo el territorio nacional.
Esta medida excepcional rompe temporalmente con la limitación del domicilio formal del menor. Esto significa que cualquier Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Cpnna) está plenamente facultado para actuar de inmediato en el lugar donde se encuentre el infante.
Manzano explicó que el protocolo establece un procedimiento estricto en caso de identificar a un menor extraviado, hospitalizado o en un centro de socorro sin el acompañamiento de un adulto; se deben registrar datos esenciales como su nombre, edad y lugar exacto de procedencia para activar programas de localización o dictar una medida de abrigo en una familia extendida o sustituta mientras se logra la reinserción en su hogar de origen.
La especialista advirtió de manera enfática que aquellos ciudadanos que pretendan «proteger» a un menor ajeno a su familia ocultándolo o sin dar parte a las autoridades competentes, están incurriendo en una conducta antijurídica y en la presunta comisión de un hecho punible, como la retención indebida o sustracción de menores, casos que ya pasan a ser competencia de la Fiscalía general.
Manzano aclaró que los Cpnna y los Consejos Municipales son los únicos órganos administrativos encargados de la restitución de derechos y el resguardo de la supervivencia. Por su parte, en el ámbito escolar, recordó que el Ministerio de Educación mantiene la suspensión de actividades en los estados directamente afectados, priorizando el derecho universal a la vida y a la integridad personal antes de planificar la reinserción al sistema educativo en el próximo período escolar.
Frente a este escenario de contingencia, el estado Nueva Esparta se ha convertido en uno de los principales receptores de familias que ingresan a la isla de Margarita a través del Aeropuerto Internacional, Punta de Piedras, El Guamache, El Faro de Porlamar, la Isla de Coche o vías informales como El Yaque. Ante esta realidad, organizaciones como Asovida mantienen activa su red multidisciplinaria de psicólogos, psiquiatras y médicos, además de operar como centros de acopio de ropa, alimentos e insumos infantiles, con el propósito de ofrecer un soporte inmediato y mitigar el impacto del desastre natural en la población infantil recién llegada a la región insular.
Diario La Faena/ CNP 6.709
