Servicios colapsados y salarios pulverizados: la cruda realidad en Marcano y Nueva Esparta

Los habitantes del municipio Marcano, al igual que en el resto del estado Nueva Esparta, continúan enfrentando un deterioro progresivo en su calidad de vida debido a las constantes fallas en los servicios públicos y a una asfixiante situación económica.

La crisis eléctrica no da tregua; al respecto, José Ramón Díaz, dirigente político, deportivo y social de la zona, denunció que los cortes de luz se registran hasta dos y tres veces al día, con el agravante de fluctuaciones constantes que ponen en riesgo los pocos electrodomésticos de los hogares.

A este deficiente suministro eléctrico se suma la alarmante escasez de agua, un problema que la comunidad ya califica como crónico.

Ante la falta de respuestas y soluciones por parte de las autoridades gubernamentales, las familias dependen exclusivamente de camiones cisterna; sin embargo, la escasez de dinero y los ingresos insuficientes hacen que comprar el vital líquido sea un lujo inalcanzable para la mayoría.

Asimismo denunció José Ramón Díaz que a la crisis de servicios, se le suma que en varios sectores de Marcanocse reporta una ausencia prolongada en la distribución de gas doméstico.

Para Díaz, esta realidad golpea con fuerza y sepulta cualquier narrativa de una supuesta «burbuja» o auge financiero en la región. El dirigente señaló que el salario actual es miserable y que el reciente incremento del dólar pulverizó por completo cualquier intento de estabilidad. «Si el dólar aumenta tres bolívares, los precios de los artículos aumentan seis», lamentó, explicando que con los pocos ingresos actuales es imposible cubrir la canasta alimentaria, además de los gastos médicos, educativos y recreativos.

De este modo, mientras el discurso oficial intenta proyectar una aparente mejoría económica, la realidad en las calles de Marcano y de todo el estado Nueva Esparta sigue siendo de total precariedad, sin que hasta el momento se vislumbre una solución real a corto plazo.

Diario La Faena

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *