
La Conferencia Episcopal Venezolana ha fijado para el próximo domingo 28 de junio una jornada nacional de oración en todas las parroquias y comunidades cristianas del país. Esta iniciativa busca convertirse en un símbolo de unión y consuelo espiritual frente a la crisis generada por los movimientos telúricos del pasado 24 de junio, adaptándose a las realidades y condiciones de cada localidad.
Al respecto, el obispo de Margarita, monseñor Fernando Castro Aguayo, manifestó el profundo luto que embarga a la nación debido a las víctimas fatales, la destrucción de viviendas y el drama de quienes continúan desaparecidos, una situación que ha conmovido profundamente a toda la sociedad.
Ante la magnitud de la emergencia, la autoridad eclesiástica hizo un exhorto directo a diferentes sectores como gobierno, cuerpos de seguridad y Protección Civil a asumir el compromiso prioritario de mitigar el sufrimiento de los afectados.
Castro Aguayo pidió activar redes de acompañamiento y escucha activa desde cada comunidad parroquial, promoviendo la corresponsabilidad y la ayuda mutua.
«Es momento de enfocarse en la reconstrucción y el acompañamiento constructivo como verdaderas muestras de amor al prójimo y a la patria». Fernando Castro Aguayo, obispo de Margarita.
Finalmente, Castro Aguayo hizo un llamado a la madurez colectiva, pidiendo a la población mantener la calma y evitar la difusión de contenidos alarmistas que solo incrementan la desesperación. El prelado enfatizó que la prioridad actual debe ser el trabajo organizado y solidario para devolverle la tranquilidad a las comunidades afectadas.
DIARIO LA FAENA
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