DEA envía mensaje a otros líderes criminales de la región tras el fin del «Niño Guerrero»

La operación que terminó con la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, provocó reacciones inmediatas de autoridades estadounidenses y abrió interrogantes sobre el futuro del Tren de Aragua, la organización criminal que lideró durante más de una década.

Terrance Cole, administrador de la DEA, señaló que la caída del cabecilla representa un golpe para la estructura criminal y envió un mensaje a otros líderes del crimen organizado en la región.

«La muerte de Héctor ‘Niño’ Guerrero supone un importante revés para Tren de Aragua y un recordatorio de que los líderes criminales no pueden escapar de la justicia». El funcionario agregó: «Creía que podía escapar del alcance de las fuerzas del orden desde un refugio seguro. Estaba equivocado».

Cole aseguró que la ofensiva contra este tipo de organizaciones continuará. «La DEA y nuestros socios continuarán persiguiendo con firmeza a los cárteles terroristas designados y a sus líderes dondequiera que operen. Ningún rango está fuera de su alcance, ningún refugio es permanente y ninguna organización está por encima de la rendición de cuentas. La presión constante sobre estas organizaciones criminales debilita su capacidad para traficar drogas letales, propagar la violencia y amenazar la seguridad de nuestras comunidades», advirtió.

En la misma línea se pronunció el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis L. Donovan, quien destacó la participación de las autoridades venezolanas en la operación y dio su agradecimiento.

Para el criminólogo venezolano Luis Izquiel, la muerte de ‘Niño Guerrero’ representa un golpe para la organización. Explica que, bajo su mando, el ‘Tren de Aragua’ pasó de ser una banda con influencia local a una estructura con presencia en varios países de América Latina.

Según Izquiel, el liderazgo de Guerrero se sostuvo no solo por el control que ejercía dentro de la organización, sino por su capacidad para generar recursos económicos, ampliar las operaciones ilícitas y mantener cohesionados distintos frentes criminales.

Por eso considera que la situación es distinta a la de otros grupos donde la salida de un jefe no altera de manera sustancial el funcionamiento de la estructura. En este caso, sostiene, el Tren de Aragua desarrolló una dependencia alrededor de la figura de su fundador, lo que podría dificultar los procesos de reorganización.

El experto estima que las células desplegadas en distintos países podrían seguir operando debido al nivel de autonomía que han adquirido en los últimos años. Sin embargo, advierte que la ausencia de Guerrero tendrá efectos sobre la coordinación y el funcionamiento general de la organización, refiere El Tiempo.

Entre las actividades económicas que permitieron la expansión del Tren de Aragua figura la minería ilegal. Desde 2016, uno de los hombres de confianza de ‘Niño Guerrero’, conocido como ‘Johan Petrica’, habría asumido el control de una explotación minera ilegal en la zona de Las Claritas, también conocida como Kilómetro 88, en el sur del estado Bolívar.

Esa circunstancia, según los análisis, ayudaría a explicar la presencia de Guerrero en el municipio de Sifontes, donde permanecía bajo la protección de esa estructura criminal. El analista e investigador en conflicto armado y seguridad Jorge Andrés Rico Zapata considera que la designación del Tren de Aragua como organización terrorista por parte de Estados Unidos modificó el escenario de persecución contra sus principales dirigentes.

«Al ser declarada organización terrorista se abre la puerta de poder actuar con la fuerza y contundencia que se le aplica por parte del EE. UU. al crimen organizado y sobre todo a los Objetivos de Alto Valor Estratégico y Niño Guerrero era uno. Esto genera que se vea una interacción desde los intereses de EE. UU. que presiona a Venezuela para que deba actuar y desacomodar el bastión criminal que ha tenido en su territorio. Todo esto deberá ir acompañado de acciones al interior de Venezuela porque los cimientos del grupo buscarán reorganizarse y poner otro nodo rápidamente».

Rico sostiene que el ‘Tren de Aragua’ ha delinquido bajo una lógica de redes criminales transnacionales más que bajo una estructura vertical. A su juicio, se trata de una organización compuesta por nodos con distintos niveles de autonomía y con presencia en varios países.

«Este es un grupo que ha funcionado bajo los modelos del crimen organizado transnacional, con redes y nodos. No es una organización que esté demostrado que funcione muy cohesionada o integrada bajo una estructura definida, de hecho, el modelo de este grupo puede ser el de uso de su nombre como parte del crimen tipo franquicia».

Fuente: Noticiero

Foto: Cortesía

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