Capital de Nueva Esparta clama por ciclo de agua que suma 59 días

Lo que para algunos es abrir una llave y ver correr el agua, para los habitantes del casco central de La Asunción, capital del estado Nueva Esparta y el resto del municipio Arismendi se ha convertido en un lujo lejano, un recuerdo de hace semanas. La crisis del agua en la ciudad capitalina ha escalado a niveles críticos, transformando la rutina diaria de cientos de familias en una lucha desesperada por la supervivencia y la dignidad.

​Aunque la colectividad está al tanto de la emergencia existente por la compleja situación estructural del sistema Turimiquire, la realidad puertas adentro en los hogares de Arismendi es insostenible. Los ciclos de espera se extienden ya por casi 60 días, un tiempo imposible de soportar para cualquier familia. «Ningún hogar cuenta con tanques de más de 50 mil litros como para aguantar tanto tiempo sin el vital líquido», coinciden los vecinos, visiblemente agotados por la contingencia.

​El drama adquiere un rostro aún más doloroso al mirar hacia los sectores más vulnerables. En el municipio abundan las viviendas donde habitan personas de la tercera edad y niños pequeños, quienes, por razones obvias de salud, higiene y condiciones climáticas propias de la isla, ameritan atención y aseo personal más de una vez al día.

Los vecinos denuncian que en 365 días del año, en promedio les llega unas 8 veces el ciclo de agua que envía Hidroven, a través del ramal Clavellinos, sin embargo, no entienden como es que desviaron el ciclo hacia otros municipios que se surten de Turimiquire.

​Para estas familias, la alternativa de los camiones cisternas no es una opción real. El alto costo de este servicio privado crea una brecha alarmante: mientras unos pocos pueden aliviar la crisis pagando en dólares, la gran mayoría de los asuntinos observa con impotencia cómo sus bolsillos no dan para costear un camión de agua, quedando a la deriva.

Ante este escenario de angustia colectiva, el descontento crece también por la falta de respuestas claras. Los ciudadanos señalan que, hasta el momento, el alcalde del municipio, Alí Romero Farías, no ha emitido ninguna información oficial al respecto, dejando a la población en un limbo sobre cuándo podría normalizarse el suministro.

​Los habitantes de Arismendi hacen un llamado público y urgente a la máxima autoridad municipal para que rompa el silencio y ofrezca información de cuándo se tiene previsto que llegue el agua a la jurisdicción.

Para Edmundo Prieto residente del casco central, es insostenible esta situación en el municipio Arismendi, pide a las autoridades que pongan el agua.

Es de resaltar que las familias se ven obligadas a adquirir botellones de agua para hacer los quehaceres del hogar y hasta bañarse.

Capital de Nueva Esparta clama por ciclo de agua que suma 59 días

Asimismo, los vecinos elevan una petición concreta desde ya, exigen que, una vez que el servicio sea restituido, el ciclo de bombeo se extienda por un lapso no menor a 48 horas en cada sector. Solo así, aseguran, las familias tendrán el tiempo suficiente para almacenar el recurso de manera óptima y poder sobrellevar los largos períodos de sequía que hoy mantienen en vilo a La Asunción.

DIARIO LA FAENA

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