
¡SIN AGUA NO HAY VIDA NI DESARROLLO POSIBLE!
Por: M. Sc Celis Rodríguez Serrano
Es increíble el nivel de indolencia gubernamental que actualmente vivimos los neospartanos con la falta de agua. Este problema se agudiza cada día más, y no he visto a ninguna autoridad regional o municipal, salvó el alcalde del municipio Díaz, pronunciarse seriamente al respecto.
La gente pasa trabajo, literalmente, para conseguir un poquito del vital líquido. Conozco hogares donde hay una o más personas de avanzada edad, que necesitan agua a diario para el aseo personal de esas personas, y no la tienen. Hogares con niños en edad escolar que deben ir a la escuela sin bañarse; y que al llegar, en lugar de dedicarse a estudiar o a hacer sus actividades escolares, tienen que ayudar a sus padres a cargar agua de los pozos cercanos a sus casas.
Pero quienes deben dar la cara al pueblo se escudan en que «el problema es El Turimiquire, y eso está en Sucre»; claro, como a ellos tal vez no les falta agua en sus casas, o tienen plata para comprarla, no les importan las calamidades del pueblo.
Con frecuencia vemos a la gobernadora declarando y promoviendo actividades tales como «la ruta del chocolate»; reuniéndose con los empresarios de «la comunicación» para resolverles el problema eléctrico; impulsando la campaña «Margarita en descuento»; abriendo rutas aéreas internacionales hacia a Margarita; recibiendo a ministros de todo… ¡Eso está muy bien! Aplaudo toda iniciativa que redunde en desarrollo, beneficios y seguridad para el estado; pero primero están las necesidades básicas de la población, las que atañen y nos interesan a TODOS: ¡No hay desarrollo posible sin agua!
Los neospartanos, sobre todo de los municipios Tubores, Díaz, Marcano, Gómez y García necesitamos acciones y soluciones ya a este problema, no declaraciones insípidas y esporádicas.
El único pronunciamiento que he visto de la gobernadora al respecto data del 29 de abril, cuando ya cumplíamos 2 meses sin recibir agua por la tubería.
En esa oportunidad prometió que el problema «estaría resuelto en los próximos 20 días»; a la fecha han transcurrido 48 días desde ese pronunciamiento, y 134 días sin agua, casi 5 meses, y el problema lejos de resolverse, se ha agravado. Por su parte el Consejo Legislativo declaró el 4 de junio que «evalúa la situación para respaldar las acciones ejecutada por la gobernación e instituciones competentes en la búsqueda de soluciones». Increíble: ¡Respaldar acciones que nadie hace. Muy competentes ellos! ¿Y las soluciones pa’ cuándo?
Ciertamente el problema radica en El Turimiquire, por lo que algunos sectores son más afectados que otros.
El municipio Gómez, donde resido, está dentro de los afectados, pero al parecer aún el alcalde no se ha enterado de eso, porque en comunidades de este municipio, Pedrogonzález por ejemplo, a la fecha no hemos visto ninguna gestión seria del alcalde para resolver este problema; o, al menos, para apoyar a la gente a sobrellevar la situación. Seguramente sus adeptos le llevarán el chisme, y saldrán a atacarme por lo que aquí escribo, ya estoy curao de esas nimiedades.
La otra represa sucrenese, Clavellinos, surte otros sectores de la isla donde, gracias a Dios, no viven las misma calamidades que nosotros; pero eso también se ha convertido en un dolor de cabeza para quienes dependemos del bendito Turimiquire, porque nos «obligan» a comprar un camión de agua hasta en 100$, con quincenas de menos de 1$. Esto nos ha llevado a sobrevivir comprando (y cuando llega el bono) agua de poza, cuyo valor parece que también entró en la «bolsa valores»: 5.000lts. por 20 dolitas».
Afortunadamente comenzaron las lluvias, y con esa agüita mandada por Dios podemos resolver muchas cosas, además de que es un alivio pa’l bolsillo.
