
Hildemar Silva. Hombre, sudor, surco y esperanza.
Mirimarit Paradas
Preámbulo:
Vertiente la página literaria, les trae esta semana a sus asiduos lectores… la fuerza creativa y existencial de Hildemar Antonio Silva Velásquez (Caracas,1964), poeta, técnico audiovisual y fotógrafo venezolano residenciado en la isla de Margarita, a quien he venido observando en algunos de los espacios habitados por la poesía (recitales, conversatorios, presentaciones de libros), siempre segura que su personalidad y manera de ser estaba
trastocada por la fuerza creativa y la pureza de los versos, pues el halo de la poesía nos envuelve y nos revela su existencia, desembocando en una atmosfera propicia para el asombro y la existencia profunda, la sencillez de las palabras en la cotidianidad de nuestros días.
Su propuesta lírica conduce a una honda indagación existencial sobre la creación del ser humano, el despertar de la conciencia y el tránsito del tiempo. Con una voz madura de calado humanista y filosófico, su obra transforma el paisaje caribeño en un escenario cósmico y ritual donde el individuo se reconoce como un «viajero de la luz» y un «farol de piel» que resguarda la memoria, el silencio y la claridad del ocaso. En su universo poético, la contemplación solitaria y el misterio de la página en blanco dialogan en perfecta armonía con la dimensión comunitaria e histórica. Es allí donde se entrelazan la dignidad del trabajo, los frutos de la tierra, la herencia de la identidad bolivariana y el homenaje a la educación popular.
A través de los ritmos y devociones de la tradición oriental, su poesía se eleva como
un canto de libertad y justicia universal, celebrando el poder de la palabra para sembrar los sentires de un pueblo
- LA LUCHA DE UN SIMÓN
(17 de agosto de 2024)
La libertad de los hombres, de mis iguales, es el dominio del eterno Creador. Su pan y tierra es la felicidad del amor del Altísimo. Padre, esculpo tus deseos ante los hombres y naciones teñidas de las sombras, carentes de tu espíritu. Que la paz de tus cielos se esparza como fuego libertario en una América de mi pensar. Libertad… El carbón en mis vísceras se enciende ante tu soplo dador de vida; y mis
angustias de hombre, tu altísimo hacer devela, es la gloria de tu bien ante el mal. Padre, me has hecho vuestro y en tu diestra, en guerras, me has ungido de tu onda liberadora de hombres. He vencido tu sueño eterno e imposible olvido, he caminado el retorno de mis horas.
América, América, América… Un delirio de tu paz en mi mundo, en la gloria de un hombre. - AUSENCIA (21 de marzo de 2026)
Un papel en blanco, un papel de espacios. Una hoja cercana a mi mano y mis garabatos escritos en ella. Poesía… Tú, que en blanco tu cuerpo de negra luminosidad, centelleante germinó del canto destino. Un papel de paso en la ligera brisa de mi pensar en mi sentir. Poesía, y tú al lado de la blanca mirada de un poeta sin manos. Blanca poesía.
- PIZCAS EN EL OCASO
(26 de marzo de 2026)
Después, el día se mira despierto, atento al movimiento de su gestar, a su raudo pasar. Debe ser que el tiempo nos distancia y el ocaso se posa en mi piel. Debe ser que la claridad de una primavera se dibuja en el horizonte de la tarde. Debe ser de una época —las primeras veces— donde soñé y recordé lo mucho que he caminado. Debe ser lo encontrado: una pizca en el espacio y los lustros en la luz de un árbol sembrado. - UN LATIDO DE UN ECO
(31 de marzo de 2026)
El silencio despertó al eco en su dilatado tiempo. No es por el gusto de las frutas del árbol que se reconoce su simiente; en sus ramas, los racimos pesan con la carga del ciclo y gotean hasta caer al suelo, dando vida al que no muere: aquel de latidos con sonido de pasos.
Silencio despierto. La luz de un color anaranjado brilla; mas, sin el sentido del gusto, el brote ante el cuerpo celeste ciega la mirada de un sentir. Y el eco dilatado es la espera del soñador y de sus sueños; es su mundo hecho de una flor y una simiente.

- EL VIAJERO DE LA LUZ
(2 de abril de 2026)
La centella, en su chispa de luz cegadora, preña la gota de agua lejana a mi puerto. Cae… en un manto marino de azul turquesa. Los encuentros del destino, su ruta. Navegante del tiempo de la luz, tiempos de tus carruseles. Viajero de un tiempo. Veloz tu paso al soplo de brisa y tú en mi mirada de ocaso. Un resplandor que despierta el camino en las pisadas.
- TU ANDAR
(11 de abril de 2026)
Yo no estoy buscando solo el camino; es la senda donde el caminante, a sus pasos, lleva los destinos y sus puertos. Barca de vela y remo, en brisa tu navegar, y los tiempos son la trilla en cosecha de luces. Haz de los cercanos lo que el viento en el rostro refresca: tu luz. Faro de la luz de un marinero en tu popa, lleva en la garganta los silencios del agua y sus cielos. Los tiempos en un farol de piel y mis manos.
- ABRIL
(13 de abril de 2026)
La calle… Es pueblo, en voces y en libertades. La palabra, los derechos —mis derecho — y los sentires de una patria que es cuna del delirio de un Simón. ¡Humana razón la del Padre de mi patria, que en luces y batallas libró el bien bajo su espada! Se pila lo sembrado; es el tiempo donde el llamado del niño alienta el canto de las libertades. Patria, madre de mi sangre bolivariana.
- SOBERANÍA DE ARCOÍRIS
(22 de abril de 2026)
El retrato de una mujer cercana a mi mirada, a mi piel y a mi condición de humano, unge a Pegaso en su vuelo luminoso ante el espíritu del hombre en nuestras tierras y el ser. ¿Cómo en lustros? Tu color de piel canela y tu humanidad son alpiste de horizonte de un nuevo mundo cargado de luces de paz. Mujer de raza universal, un serpentino arcoíris brilla en tu sonrisa y se priva la muda palabra del desprecio, que grita las vergüenzas de un viejo e indeseable gusto al dominio. La libertad protege al huérfano en justicia y moral; esa siempre ha sido la lucha ante lo cegado del mal. Sonrisa de mujer que viertes el bien a los ojos del que mira. Puerto a la paz que cobija.
- CANELA Y MAR
(24 de abril de 2026)
Canela en piel, en los labios la sonrisa. Canela es piel, el olor de tus abrazos. Canela es de agua en el jardín de tus sueños. Sentía la lumbre el saltador de carrizos, la ágil flama de un recuerdo en el destino. Dos nísperos: uno hacia el mar y otro al tiempo, en espera del cántaro de miel, oro y canela. Viento de mar, claridad de sol en los caminos y en la mirada.
- HE CAMINADO SIN TI
(29 de abril de 2026)
He caminado sin ti… La tarde respira su sola brisa de nubes viajeras, sus distantes parajes. Y allí, las horas en mí. Es hora de soltar el andar y detener los pensares, donde se abre el oculto ojo de rubí en el manto oscuro de luces titilantes. La llamada recorre los campos y las ramas de los árboles resguardan el trinar de vida; es allí la anunciada presencia de un cucuyo sonriente en el mar. Se muestra. El camino se estrecha; las pisadas cuentan sus pasos donde la noche toma la luz de la luna. Andante el sendero de silencio, hoy duermo al sol.
- HOMBRE: SUDOR, SURCO Y ESPERANZA
(1 de mayo de 2026)
La sonrisa de un hombre, las manos que siembran tu hacer en la cosecha. Pila tu amor para el semejante en la zafra del tiempo que habita en tus manos; tu rosa de vida en el corazón de los futuros. Siempre tu gota de esfuerzo en la labor que nos trae la vida en la existencia. Una flor, una hoz… y desde tu vientre, tu canto amanece en los tiempos de siempre.
