
Víctor Alarcón. Momentos vitales…de vida y esperanza.
Por: Mirimarit Paradas
Preámbulo:
Vertiente les trae esta semana a sus asiduos lectores…toda la fuerza vital en que los momentos y las situaciones se niegan a ser olvidadas y a desaparecer. La infancia, la amistad, las noches en la vela, las visitas inesperadas, los viejos temas de blues, la posibilidad de la muerte, en fin, los dulces y amargos recuerdos, son el espacio y el tiempo en el que estos poemas ocurren. Iluminado por luz nocturna y confeccionado con un lenguaje llano, pulcro, preciso y sincero, que oscila entre el discurso en verso y el discurso en prosa, Mi padre y otros recuerdos exige un enfoque sin aspavientos hacia la figura de la memoria y asume una postura despreocupada ente la extinción corpórea y etérea de los recuerdos como acto poético.
Víctor Alfonso Alarcón (Caracas, 1985). Licenciado en Letras por la Universidad Católica Andrés Bello. Desde muy temprana edad se ha venido familiarizando con la poesía y la narrativa, participando en talleres en distintos espacios e instituciones, entre ellas el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos y la Universidad Católica Andrés Bello. Con la presente obra se hizo acreedor del Premio del Concurso para Autores Inéditos de Monte Ávila Editores, mención poesía, edición 2008.

Textos de su libro: Mi padre y otros recuerdos.
Track 4
La noche hecha guitarra y slider
La noche que grita y respira
La noche hecha de brecha
La noche hecha cuerda vibrante
Yo hecho noche en el lecho
Yo hecho bajo en el canto
Y el recuerdo hecho camino
En la noche hecha guitarra y slider
I`m so tired so tired
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Track 2
El bajo bajo
Que suena el bajo atrás al fondo
Que suena bajo el bajo cuando la guitarra truena
Que suena el bajo rítmico como llanto mímico
Resuena y suena zumbando notas de noche en brecha
Get down my friend
Low your voices good old fellows
Get down those basses
Suena a noche suena a paso suena en la mano
Allá va el bajo en el fondo hondo
Que suena y suena escucha el bajo que sea va el bajo en el fondo hondo
Que suena y suena escucha el bajo que se te graba en la mueca
Cómo me suena el bajo cojo
Calla y estalla eléctrica la guitarra
No para el bajo
Hold your horss low your voices
Break your noses in to noises
Low your voices good old fellows
Allá abajo el bajo resuen sintiéndolo que suena
Me suena a noche hecha de canto
Life aint no good
Yo
Aquí
Tengo nueve años
Las uñas dolidas de tierra
La garganta llena de grillos y ranas
Los ojos cerrados
Evitando las sombras de la noche
Cuatro viejas sin nombre se sientan junto a un hombre sin vida
Y ahí estoy yo
El rostro detrás del vidrio
Ahí estoy yo
Sin cabello sin bigote
Esperando un grito para abrir los ojos
Allí está el cuadro blanco
Sin puertas
Esperando mi entrada
Un rostro clavado en la memoria
El teléfono perdiéndose en el espacio
La noche soñando con la muerte
El hombre desnudo y calvo en medio de la lucha
Cansado de luchar
Cansado del amor agonizante
El desvelo de los días
Una tarde a la distancia
La noche se cierra sin las promesas de otros tiempos
El teléfono
Sigue callado
Desvaneciéndose en el espacio
Y las habitaciones se pueblan de fantasmas
El silencio bordea las paredes
Queriendo dibujar la soledad entre las sombras
Y un hilo de sangre recorre el cuarto
Como una serpiente que se desliza entre la hojarasca
El ambiente se viste de negro
Recordando la vida insuficiente
Tú y yo fuimos un grito inabarcable en la penumbra
En la memoria de los años
Una noche transcurriendo en la vigilia
Un sueño que no llegó hasta nuestras camas
Tú oculto entre los barcos de la niñez
Entre los mares de una playa en el ocaso
Escondías tu llanto detrás de las paredes blancas y el asma del olvido
Yo me quedaba callado viéndote
Odiándome por no amarte como debía
Con mi ceño fruncido
Mis cejas pobladas
Mis ojos cansados
Yo sólo sabía ocultarme las palabras
La muerte tiene los ojos verde esmeralda
Un bigote de escritor venezolano
Y habita en pasillos blancos pulcros luminosos
Los perros la saludan al pasar
Y los niños l esperan en habitaciones de tres paredes sin puertas
Su mejor tiempo es la tarde
Cuando toma desprevenidas a sus víctimas
Y suele ser visitada por personas desconocidas
Como tratando de llenar el espacio vacío
Un árbol crece sombreando una fuente
Unos niños juegan a arrancarle las hojas al día
Se esconden entre las horas
Entre los hombres taciturnos
La vida se les escapa
Se les cansan los brazos con cada brinco
Con la caída del sol
Se reencuentran
Se besan los dedos cansados de tanto buscar ranas y grillos
Se esconden en los relatos de un voz que se pierde.
