Precandidatos que no llegaron a candidatos…
Por: Pedro González Silva
En esta ocasión conversaremos sobre aquellos líderes que aspiraron a la presidencia, pero no lograron ser candidatos presidenciales, quedando apenas en la etapa de “precandidatos”. Esto ocurría en aquellos partidos que, haciendo uso de la democracia interna, realizaban mediante convenciones o primarias, la elección de sus abanderados.
Había partidos con un líder indiscutible que siempre era candidato, como el caso de Caldera en Copei, hasta que ganó las elecciones, y se abrió el abanico de posibilidades. AD, en cambio, siendo Rómulo Betancourt su líder, prefirió lanzar primero a Rómulo Gallegos.
Otros partidos, tal vez por su reducido tamaño, ya tenían decidido su candidato, sin mayores trámites preliminares.
Si clasificamos a los precandidatos, están aquellos que lo fueron, perdieron, y después insistieron y ganaron. En este último grupo tenemos dos que llegaron a presidente: Luis Herrera perdió en el 73 como precandidato, insistió en el 78, ganó la candidatura y la presidencia. Jaime Lusinchi tuvo igual suerte: perdió en el 78 y ganó en el 83.
Rafael Caldera, quien fue candidato indiscutido cuatro veces hasta que ganó la presidencia, tuvo que ser precandidato en dos ocasiones; en el 83, donde al final lo dejaron correr solo como candidato y perdió, y en el 88, que perdió como precandidato frente a Eduardo Fernández. Luego se desquitaría en el 93, lanzándose aparte y ganando, de paso, la presidencia.
Hubo precandidatos que perdieron, no aceptaron los resultados, y se lanzaron aparte, como es el caso de Luis Beltrán Prieto, que perdió en AD en el 68, y se lanzó por su cuenta, fundando el MEP.
Pero el tema, como dijimos al principio, en esta ocasión, es recordar a algunos líderes que fueron precandidatos, pero que nunca llegaron a ser candidatos.
Uno de ellos, fue el senador copeyano Arístides Beaujón, quien llegó a ser secretario general de Copei, cuando Caldera dejó el cargo. Apenas duró dos años, pues en las siguientes convenciones, Pedro Pablo Aguilar le ganó, y no pudo repetir. Después de esa derrota, Beaujón no se amilanó, y compitió como precandidato presidencial, quedando en tercer lugar, detrás de Lorenzo Fernández (ganador) y Luis Herrera Campíns.
Aunque con miras al 78, todo indicaba que Luis Herrera sería el candidato, casi que por consenso, Beaujón insistió en lanzarse como precandidato por segunda vez, sólo que, en esta ocasión, retiró su precandidatura el mismo día en que se efectuaría la elección interna.
Para las elecciones del 73, también Edecio La Riva Araujo, de la generación fundadora de Copei, aspiraría a ser el candidato. Su precandidatura tuvo muy poco apoyo, y ocupó el cuarto lugar, detrás de Arístides Beaujón.
En AD, para las elecciones del 73, se perfilaba con fuerza como candidato, Carlos Andrés Pérez, sin embargo, tuvo un contendiente, el destacado dirigente del partido blanco, Reinaldo Leandro Mora, aunque CAP lo venció cómodamente.
Para los comicios de 1983, era palabra santa que Caldera sería el candidato de Copei, pero sorpresivamente, el carismático ministro del Interior de Luis Herrera, Rafael Andrés Montes de Oca, popularmente conocido como “Pepi”, lanzó su precandidatura. Se armó tal lío en Copei por ese hecho, que el presidente Herrera tuvo que mediar, y convencerlo de que retirara sus aspiraciones, y lo hizo. Nunca más volvió a aspirar.
Para aquellos mismos comicios, Jaime Lusinchi, quien en el 78 había perdido como precandidato con Luis Piñerúa, ahora se perfilaba como el gran favorito; sin embargo, tuvo una fuerte y vigorosa competencia interna, con el destacado jurista y dirigente político, David Morales Bello, quien por lo menos logró “latirle en la cueva” a Lusinchi, y hasta le ganó una encuesta realizada en la calle, por un programa maratónico de televisión. Al final se impuso Lusinchi y Morales no volvió a aspirar.
Para 1983, el MAS eligió a Teodoro Petkoff como su candidato presidencial, pero tuvo que competir con Pompeyo Márquez, también figura emblemática de los masistas, y quien fuera durante muchos años su secretario general.
Para el 88, en AD, todo indicaba que el gran favorito popular era Carlos Andrés Pérez, sin embargo, el precandidato que contaba con el apoyo del gobierno de Lusinchi y con la estructura partidista, era Octavio Lepage. Fue un duelo de carisma personal contra maquinaria, y en este caso, el carisma arrolló a la maquinaria en una proporción de 70-30.
En ese mismo año, en Copei, polarizaban Eduardo Fernández (El Tigre) y Rafael Caldera, a quien esta vez sí le tocó ser precandidato, y de paso, perder la candidatura. Pero hubo un tercer aspirante: el ex secretario general Pedro Pablo Aguilar, quien, aunque llegó de tercero, logró recoger una buena cuota de delegados que no se identificaron con la disputa Fernández- Caldera.
En estas mismas elecciones del 88, Oswaldo Álvarez Paz había asomado su precandidatura en Copei, pero terminó apoyando a Caldera. En el 93 le ganó sorpresivamente en primarias a Eduardo Fernández, quien esta vez corrió la misma suerte que Caldera en el 88. En el 93, también compitió en Copei, el experto petrolero Humberto Calderón Berti, quien hizo un papel parecido al de Pedro Pablo Aguilar en el 88.
En el 93, los adecos seleccionaron a Claudio Fermín, quien logró la candidatura con amplio margen, pero compitieron con él Paulina Gamus, destacada columnista y dirigente de AD, y Carmelo Lauría, conocido por ser un ministro muy influyente en los dos períodos presidenciales de Carlos Andrés Pérez.
En tiempos más contemporáneos podemos mencionar un precandidato que nunca llegó a candidato: Julio Borges, fundador de Primero Justicia. Compitió con Teodoro Petkoff (que ya había sido candidato en dos ocasiones) y con Manuel Rosales (UNT), gobernador del Zulia, quien se impuso como candidato de la unidad opositora para el 2006.
En 2012, la oposición realizó primarias y las ganó Henrique Capriles. Pablo Pérez y Pablo Medina, entran en la categoría de precandidatos que no llegaron a candidatos. María Corina Machado, derrotada en esa ocasión, llegó a candidata para 2024 pero fue inhabilitada, y Diego Arria, también precandidato, había sido candidato en el 78.
En 2012 también aspiraron, pero se retiraron: Antonio Ledezma, César Pérez Vivas, Leopoldo López, entre los que no fueron nunca candidato, pues también aspiraron antiguos candidatos como Eduardo Fernández y Oswaldo Alvarez Paz, retirados luego.
Y lo dejamos así, pues lo del 2024 está muy reciente, y quien sabe si alguno de esos precandidatos insista, y logre una candidatura presidencial.
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