Frente al Consejo Legislativo, el Obispo Fernando Castro Aguayo encabezó el rito que marca el comienzo de la Semana Mayor, en una jornada que unió a autoridades regionales y al pueblo neoespartano en un mensaje de reconciliación

Bajo un sol radiante y el aroma fresco de la palma real, el estado Nueva Esparta dio inicio formal a las celebraciones de la Semana Santa 2026. Este Domingo de Ramos las inmediaciones del Consejo Legislativo en La Asunción se convirtieron en el epicentro de la devoción insular, donde cientos de feligreses se congregaron para la tradicional bendición de las palmas.

La ceremonia fue oficiada por Monseñor Fernando Castro Aguayo, Obispo de la Diócesis de Margarita, quien instó a los presentes a vivir estos días con profunda reflexión. El acto contó con una destacada presencia institucional, encabezada por Aquielis Rojas Patiño, Secretaria General de Gobierno, en representación de la gobernadora Marisel Velásquez. Asimismo, asistieron Jennyffer Gil, presidenta del Clebne; Celmary Velásquez, presidenta del Instituto Autónomo para el Desarrollo Cultural (Iadecebne), y el alcalde del municipio Arismendi Alí Romero.

La Asunción se desbordó de fe en el inicio de la Semana Santa con la Bendición de las palmas
La Asunción se desbordó de fe en el inicio de la Semana Santa con la Bendición de las palmas

Tras el rito de la bendición, la multitud acompañó la procesión hacia la Catedral Nuestra Señora de La Asunción, donde se celebró la Solemne Eucaristía del Domingo de Ramos. El templo lució abarrotado de devotos que, con palma en mano, conmemoraron la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

Tradición y fe ancestral

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la participación de los Palmeros Asuntinos, custodios de una tradición que es Patrimonio Cultural Inmaterial. Eduardo Marcano, presidente de esta organización, ofreció unas emotivas palabras resaltando el esfuerzo por mantener viva la identidad religiosa de la capital.

«Nos sentimos felices por el resultado del viernes de concilio y, por su puesto, hoy Domingo de Ramos con la bendición de las Palmas. Esto es una tradición llena de fe y cultura que hemos mantenido viva durante muchísimos años», afirmó Eduardo Marcano.

Por su parte, Jhonny Santaella, devoto y fiel creyente a la tradición de la palma bendita, elevó un mensaje de unidad. «Debemos reconciliarnos, porque ante Dios todos somos sus hijos», expresó subrayando que la palma es un símbolo sagrado de paz para los hogares margariteños.

Desde el Ejecutivo regional la gobernadora Marisel Velásquez ha dispuesto un respaldo total a las festividades de la Semana Mayor, garantizando que tanto residentes como visitantes puedan disfrutar de las procesiones y actos litúrgicos en un ambiente de absoluta paz, orden y tranquilidad, asegurando que la fe sea la principal protagonista en cada rincón de la entidad insular.

Fuente: GBNE

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