
En el marco de la conmemoración del Día de la Juventud, Jesús Acosta, portavoz del movimiento estudiantil Viva la Udone, alzó la voz para transformar la efeméride en una jornada de reivindicación y denuncia. Durante su intervención, Acosta subrayó que el 12 de febrero debe trascender la celebración protocolar para convertirse en un recordatorio crudo de los desafíos y sacrificios que implica ser joven en la Venezuela actual.
La exigencia central del dirigente estudiantil fue la libertad plena y sin excepciones de todos los presos políticos. Acosta vinculó esta petición con un llamado urgente al cese de la violencia institucional, demandando específicamente el cierre de los centros de detención.
El discurso también puso el foco en el drama migratorio, expresando el anhelo del movimiento por el retorno de los exiliados. Acosta manifestó que la reconstrucción del país pasa necesariamente por permitir que los venezolanos en el exterior puedan volver a sus hogares en condiciones de seguridad y dignidad.
Asimismo, el representante de Viva la Udone abogó por la restitución de la libertad de expresión, insistiendo en la necesidad de un entorno nacional donde opinar libremente no sea motivo de persecución.
«Un país democrático no puede pisotear la libertad utilizando el miedo como herramienta», concluyó Acosta, enfatizando que la verdadera esencia de la democracia es incompatible con la coacción y el silenciamiento de las voces críticas.

Por otro lado el concejal del municipio Mariño, Oswaldo Lucena, envió un contundente mensaje de unidad y esperanza a las nuevas generaciones de la entidad insular. Durante su intervención, el edil destacó que el actual escenario político exige una juventud protagonista, capaz de dejar atrás los conflictos del pasado para centrarse en la reconstrucción del país.
A la concentración realizada en las adyacencias de la Alcaldía del municipio Maneiro, se hicieron presente algunos políticos quienes respaldan las acciones de los jóvenes.
Diario La Faena
