Flash Informativo

LOS TRES REYES MAGOS DE VENEZUELA

Por: Azalea Liscano Henríquez

En una Venezuela herida, los regalos de Dios, son un bálsamo; en un mundo convulso, estos regalos son Esperanza, Perdón y Conciliación, son regalos que nos hacen felices y permanecen en nuestros corazones.

Pedir a los tres Reyes Magos, no es sólo cosa de niños, los grandes también vivimos con la ilusión de los niños y los adultos más evolucionados, mantienen vivo a su niño interno.

Nuestro niño interior, es una parte antigua de nosotros mismos que aparece en forma de emociones, pensamientos y sentimientos, ante determinadas circunstancias que lo activan.

La mente lo puede todo. ¡Activémosla!

Hemos seguido la estrella como Melchor, Gaspar y Baltazar, y la alegría que nos invade hoy, en saber que hemos logrado nuestra liberación, es indetenible…

Así como los Tres Reyes Magos, emprendieron el camino en busca del Rey nacido y lo encontraron, para rendirle adoración y obsequiarle oro, incienso y mirra. Así el momento político, nos invita a acercarnos al Todopoderoso, para agradecerle el cumplimento de su Plan Divino, de la “Venezuela Tierra de Gracia”.

Los tres Reyes Magos, eran sabios, magos, alquimistas. Hombres que conocían los secretos del universo y que entendían algo que la mayoría aún no sabe: Los ciclos de la vida y las señales del cielo siempre guían el camino.

La religión nos dice que venían a postrarse ante un rey, un mesías, un salvador, pero si elevas tu perspectiva, ellos rindieron culto al Niño Jesús, simbolizando a un dios externo, simbolizando las virtudes esenciales, para honrar algo mucho más grande y profundo: el viaje hacia el despertar espiritual y la reconexión con nuestra luz interior.



Y eran tres, porque en alquimia el 3 es el número de la creación, el cuerpo, la mente y el espíritu, es el pasado, el presente y el futuro, es el masculino, el femenino y la energía de la creación misma que surge de su unión, es el Padre, es el Hijo, y es el Espíritu Santo.

 Y los regalos que traen… No son simples ofrendas, son símbolos cargados de mensajes profundos: El oro: La pureza divina y el valor que ya está en ti. El incienso: La conexión con lo divino, tu capacidad de elevarte más allá de lo cotidiano. La mirra: La transformación, el ciclo eterno de muerte y renacimiento, de la vida que nos impulsa a crecer.

 Y llegaron siguiendo una estrella, porque sabían leer el cielo, en el silencio interior, entender sus mensajes, descifrar las señales del universo…

Y ese mensaje es el que hoy, debemos comprender y seguir, abandonarte a Dios, bajar la ansiedad, la incertidumbre y mantener la expectativa… porque siempre lo que pasa, viene guiado desde arriba, Venezuela es un país profundamente Mariano, somos protegidos por el Todopoderoso, demos gracias al Cielo con la oración y dibujemos, mentalicemos y visualicemos la Luz Poderosa, que como un faro ya es Venezuela.

¡Feliz Día de Reyes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *