Consumidores sorprendidos por baja en el precio de la carne

La carne baja de precio tras la caída del dólar referencial ilegal. La baja del precio de la carne sorprendió a consumidores en varias ciudades de Venezuela.
El cambio se registró tras semanas marcadas por fuertes alzas y descontrol inflacionario.

Durante las primeras semanas de enero, la carne alcanzó precios históricos.
Cortes de primera se ubicaron entre 16 y 25 dólares por kilo, según reportes de comercios y consumidores.

En algunos casos, el aumento fue de hasta 60% en menos de una semana. El alza golpeó con fuerza el presupuesto de los hogares.

En Maracaibo, el kilo pasó de 14 a 25 dólares en ciertos comercios.
En Caracas y Miranda subió de 13 a 17 y 18 dólares, convirtiéndose en un lujo inalcanzable para muchas familias.

Ajuste tras la caída del dólar

En los últimos tres días, el mercado mostró un giro inesperado. La carne comenzó a bajar de precio en varios establecimientos.

La baja coincidió con la caída del dólar paralelo, incluyendo la referencia de Binance, que llegó a 800 bolívares por dólar.
Este movimiento llevó a muchos comercios a ajustar sus precios.

Un recorrido de El Pitazo por mercados de Caracas y Miranda lo confirmó. Cortes que superaban los 20 dólares ahora se venden entre 10 y 15 dólares, según el establecimiento.

“Noté que bajaron los precios este fin de semana. Hace días estaban casi en 20 dólares y ahora entre 12 y 14”, dijo una vecina del sur de Caracas.
En el centro de la capital, otro comprador explicó: “Antes estaban entre 16 y 18 dólares, ahora bajaron a 12 dólares la carne de primera y 10 dólares la de segunda”.

Reacción de consumidores y comercios

En los Valles del Tuy, estado Miranda, los compradores también notaron el ajuste.
Luis Ascanio afirmó que los precios “se están acomodando”.

“Compré pulpa negra en 12 dólares; antes estaba en 20. Es un alivio”, señaló.
Rosario Pernía volvió a comprar carne tras dos semanas sin hacerlo: “La vi en 10,50 dólares y no lo pensé. La gente está más pendiente del dólar que de cualquier otra cosa”, comentó entre risas.

Los carniceros también percibieron el cambio en el mercado.
Luis, comerciante de 52 años, destacó un aumento en las ventas: “Vendimos más barato porque compramos a mejor precio. Todo es una cadena; si el dólar baja, nosotros ajustamos”.

Los congeladores quedaron vacíos en varios locales, ya que muchos clientes aprovecharon para comprar carne y pollo.

Expectativas a corto plazo

Comerciantes coinciden en que el mercado sigue siendo inestable. La variación del dólar genera ajustes rápidos en los precios.

Aun así, la baja del precio de la carne dio un respiro temporal. Las familias aprovecharon para reactivar su consumo.

Fuente: El Público TV

Foto Cortesía

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