La administración de Nicolás Maduro anunció este martes que acudirá de manera inmediata a las Naciones Unidas para denunciar lo que considera una violación flagrante del Derecho Internacional, tras la orden emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de bloquear el tránsito marítimo de crudo vinculado a la nación sudamericana.

La reacción oficial se produce pocas horas después de que el mandatario estadounidense autorizara la interceptación de buques petroleros que entren o salgan de Venezuela, advirtiendo además sobre una escalada en las hostilidades si Caracas no cede a las exigencias de Washington respecto a la entrega de activos energéticos.

Rechazo a la «lógica colonialista»

Mediante un comunicado difundido por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, a través de su canal en Telegram, el Gobierno venezolano condenó enérgicamente las declaraciones del jefe de la Casa Blanca. El documento tilda de «grotescas» las afirmaciones de Trump y describe la maniobra como una «amenaza temeraria y grave» que atenta contra principios fundamentales como el libre comercio y la libertad de navegación.

Según la postura oficial del Palacio de Miraflores, la retórica estadounidense busca legitimar el expolio de las riquezas nacionales. El comunicado califica de «absolutamente irracional» y de «expresión intervencionista» la premisa de Trump, quien, según Caracas, actúa bajo la creencia de que «el petróleo, las tierras y las riquezas mineras de Venezuela son de su propiedad».

«Su verdadera intención fue siempre apropiarse del petróleo, las tierras y minerales del país a través de gigantescas campañas de mentiras y manipulaciones», reza el texto oficial, que sentencia de manera tajante: «Venezuela jamás volverá a ser colonia de imperio ni de poder extranjero alguno».

Ofensiva diplomática en Nueva York

Ante la escalada verbal y las nuevas medidas coercitivas, el Gobierno venezolano ha instruido a su embajador ante la ONU para que active los mecanismos diplomáticos pertinentes. El objetivo es denunciar esta «amenaza guerrerista» y defender la soberanía y jurisdicción del país «en estricto apego a la Carta de las Naciones Unidas».

Asimismo, el Ejecutivo hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que repudie lo que definen como una «extravagante amenaza» que deja al descubierto las verdaderas aspiraciones de la administración republicana sobre los activos venezolanos.

El ultimátum de la Casa Blanca

La protesta venezolana responde a una serie de mensajes publicados por Donald Trump en la plataforma Truth Social. En ellos, el mandatario norteamericano justificó el cerco naval alegando la necesidad de combatir «el terrorismo, el tráfico de drogas y el tráfico de personas», además de reclamar el retorno de activos que considera robados a Estados Unidos.

En sus declaraciones, Trump clasificó al gobierno de Maduro como una organización terrorista y aseguró que Venezuela se encuentra «completamente rodeada de la mayor Armada jamás reunida en la historia» del hemisferio. El presidente estadounidense prometió que la presión no hará más que aumentar, advirtiendo de un impacto «nunca visto» sobre el país caribeño hasta que se produzca la devolución de «todo el petróleo, las tierras y otros activos».

Fuente: Sumaríum

Foto Cortesía

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