Por. Carmen Díaz

Recordando al jefe, al padre, al hijo, abuelo, el hermano, el amigo, al hombre bondadoso hoy 24 de diciembre cuando todos se preparan para recibir al Niño DIOS, existen hogares que lloran aún a Alfredo Díaz, quien fue tres veces concejal, dos veces alcaldes de Mariño y gobernador de Nueva Esparta

Para estas fechas decembrinas Alfredo Díaz recorría las calles de la Porlamar y la Nueva Esparta de sus Amores para visitar a sus amigos y todos aquellos a quienes prometía que iría a su casa.

En estas visitas no faltaba el acostumbrado café, no importaba que ya se había tomado unos cuantos. De Alfredito hay mucho que hablar, pero la idea es recordar al amigo hoy en esta fecha tan especial, cuando con telefóno en mano enviaba mensajes llenos de querencia para todas sus amistades.

Alfredo no perdía de vista el 31 de diciembre, con el encuentro en la casa de sus padres para recibir a sus amigos, nadie tenia invitación especial simplemente un mensaje colgado en sus redes o historia o el que sabía se llegaba al hogar de los Díaz Figueroa.

Y que decir del el hombre gerente, también es recordado por abrir las puertas de la Alcaldía de Mariño y la Gobernación para todos sin importar el color, como decía a su personal puertas abiertas para todos y eso lo hizo ser más queridos y respetado por todos aquellos que se le acercaba en busca de una ayuda o hablar de proyectos, trataba de ayudar en lo que más pudiera a su gente para cubrir gastos médicos, servicios y alimenticios.

Hoy su familia lo anhela, desearían recibir ese abrazo, esa llamada con su voz peculiar y sus hijos esperan el silbido característico con lo cual llamaba su atención.

Alfredo Javier Díaz Figueroa, siempre en el corazón de su pueblo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *