Escritora: Sor Elena Salazar
La Academia de la Historia del Estado Nueva Esparta, la Fundación “Yo Soy Identidad”, La Salle, el Archivo Guaiquerí y otras instituciones presentaron el pasado 4 de diciembre, en el Museo Francisco Narváez, la versión digital de Caballeros del mar, los Guaiquerí: un pueblo con historia. Esta obra es el resultado de una exhaustiva investigación realizada por Cecilia Ayala La Fée- Wilbert, Pedro Rivas Gómez y Werner Wilbert, con prólogo del profesor Francisco Castañeda, y fue editada por la Academia de la Historia del Estado Nueva Esparta en 2017.
Esta impecable edición ofrece un estudio riguroso que, desde la etnografía y la historia, examina detenidamente a la etnia Guaiquerí y la figura del mestizo Francisco Fajardo. El libro está organizado en doce eruditos capítulos, acompañados de fotografías y láminas que ilustran cada fase histórica abordada, abarcando cinco siglos de historia Guaiquerí.
Los autores presentan una obra al estilo cervantino, integrando múltiples aspectos que permiten conocer y comprender la etnia Guaiquerí en toda su riqueza. Con un especial cuidado en el lenguaje y la precisión histórico- etnográfica, nos sumergen en una extensa investigación donde el homenajeado es el pueblo Guaiquerí, que es enaltecido en las páginas de Caballeros del mar.
Estos quinientos años de historia comienzan desde la etnología antigua, explorando a los pre-guaiqueríes y la transición hacia los Guaiquerí prehispánicos, describiendo su cultura y su mundo místico. Los primeros capítulos son especialmente persuasivos y están sustentados con sólidos argumentos sobre los rasgos prehispánicos, la afiliación lingüística de la lengua Guaiquerí, los asentamientos en la isla de Margarita y su demografía.
Destaca especialmente el capítulo cinco, dedicado a la biografía de Francisco Fajardo y sus parientes más cercanos: el cacique Charamaya (abuelo materno) y la cacica Isabel (madre). Este capítulo enriquece significativamente la información sobre la genealogía del mestizo Fajardo, detallando los orígenes de Charamaya y la cacica Isabel, y esclarece dudas que hasta ahora habían persistido en la bibliografía oficial sobre la identidad del abuelo y bisabuelo (Charaima) del fundador de Caracas. Como descendiente de sangre guaiquerí, celebro profundamente esta obra y la recomiendo con entusiasmo. Sin duda, es uno de los homenajes más significativos que se le ha rendido a nuestros ancestros.
