A CUATRO AÑOS DE LA VICTORIA QUE CONFIRMÓ EL LIDERAZGO HISTÓRICO DE MOREL RODRÍGUEZ
Por. César Malavé Carvajal
El 21 de noviembre de 2021 no fue una fecha electoral más para el estado Nueva Esparta; fue la jornada que reafirmó una de las trayectorias políticas más longevas y singulares de Venezuela. Justo hace cuatro años, el pueblo neoespartano hizo sentir su voluntad en las urnas y catapultó de nuevo a Morel Rodríguez Ávila a la Gobernación. No es exagerado afirmar que aquella victoria representó mucho más que un triunfo electoral; significó el reencuentro de un líder con su pueblo en un contexto nacional de profunda desazón. El triunfo de Morel no se entiende sin su historia. Su capacidad para regresar al poder, logrando un hito inigualable, debe ser claramente establecido: con esa elección, Morel Rodríguez Ávila alcanzó los ocho mandatos como gobernador. Este récord habla de un liderazgo que trasciende coyunturas partidistas y se ancla directamente en una conexión popular inquebrantable, ese fenómeno político conocido como el «Morelismo».
A diferencia de otros líderes, su fuerza radica en el conocimiento profundo de la geohitoria insular. En el contexto de las elecciones regionales de 2021, su victoria fue una proeza. En efecto, ocurrió en un escenario complejo y atomizado, demostrando que su capacidad de convocatoria se mantiene intacta a pesar del paso del tiempo y los desafíos políticos. Por consiguiente, su éxito se convirtió en un símbolo de la resiliencia y la esperanza que caracteriza al margariteño y al cochense. Su regreso, apodado por muchos como el “Regreso del Gallo”, puso fin a un período de ausencia y reabrió un capítulo enfocado en la administración local.
En definitiva, conmemorar el 21 de noviembre es reconocer la vigencia de un liderazgo que ha moldeado la historia reciente de nuestro estado. Hoy, a cuatro años de aquel decisivo domingo, la victoria de Morel Rodríguez Ávila se erige como un testimonio vivo de la fuerza de la identidad neoespartana. Y, como colofón, reconoció con hidalguía el triunfo de la abogada Marisel Velásquez de Millán como la nueva gobernadora, lo que ratifica, en definitiva, su talante democrático y su fe inquebrantable en la voluntad popular.
