Por: Sor Elena Salazar

Escritora

Hoy, La Asunción celebra sus CDXXV años desde que el Rey Felipe III le otorgó el título de Ciudad mediante la Real Cédula fechada en el Palacio Real de El Pardo, el 27 de noviembre de 1600, en la cual se establece: “(…) que de agora y de aquí en adelante para siempre jamás el dicho pueblo sea y se intitule la Ciudad de La Asumpción (sic) de la dicha Isla como hasta aquí se ha nombrado, y asimismo quiero que sus vecinos gocen todos los privilegios, franquicias y gracias de que gozan y deben gozar todos los otros vecinos de semejantes ciudades, y que esta pueda poner el dicho título y se ponga en todas las escrituras, autos y lugares públicos y así se lo llamen los reyes que después de mí vinieren, a los cuales que amparen y favorezcan esta nueva Ciudad (…) que se llamen e intitule al dicho pueblo la Ciudad de La Asunción (…)”. (Acosta, Rosauro, La Asunción, noble y eterna, p. XX).

Es relevante destacar que en esa misma fecha, el Rey Felipe III concedió a la Ciudad un Escudo de Armas, un simbolismo cargado de historia y orgullo local como bien transcribe Cheguago en su texto: La Asunción, Ciudad Procera: “La mitad campo azul con una canoa en medio y los negros de las pesquerías, y en el hueco ondas de mar, y en lo alto del escudo a los dos lados de él, San Félix y San Adauto, que son abogados de la dicha Ciudad, y encima de dicho escudo una corona de la cual pende una perla que llega hasta el campo azul y por los lados unas letras que digan: Sicut Margarita Preciosa. Dicho Escudo de Armas, según la disposición real debía ser puesto en los pendones, sellos, banderas y estandartes y en las otras partes y lugares que quisiesen y por bien tuvieren», Salazar Franco, 2000. P.18

Una réplica de este escudo se encuentra en el Concejo de Arismendi y en la entrada de la ciudad, que conduce a la Portada, conocida antiguamente como la calle real. De acuerdo a este contexto histórico se hace necesario recordar y proteger los monumentos históricos que aún permanecen en esta “noble” y “próspera” ciudad; entre ellos, el antiguo Convento de San Francisco. Según investigaciones del recordado Ángel Félix Gómez, este convento fue fundado en 1593 por Fray Juan Ortiz de Valdivieso, aunque existen versiones que señalan que su construcción comenzó en 1571 (Gómez, 2023, p. 38).

El Convento, con más de cuatrocientos cincuenta años de historia, ha tenido múltiples funciones a lo largo del tiempo: hospital, sede del Colegio Federal de Margarita desde 1833, prefectura, además de albergar los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Hasta 1982 funcionó como sede de la Gobernación del Estado, y hasta 1980 albergó la Imprenta del Estado. En su recinto falleció el 6 de agosto de 1853 el General Francisco Esteban Gómez, hecho conmemorado en una placa ubicada sobre el dintel de una celda en el segundo piso, que dice: «Descubríos! / En este recinto/ falleció el 6 de agosto de 1853/ el Ilustre Vencedor en Matasiete/ General/ Francisco Esteban Gómez». Actualmente, el edificio lleva el nombre de «Palacio Legislativo».

En agosto de 2023, la legisladora Mairyn Bruzual, entonces presidenta del CLEBNE, junto al periodista y cronista Juan José Prieto, recibieron a una comisión de la Academia de la Historia del estado Nueva Esparta (AHENE), representada por Sor Elena Salazar y otros miembros, para abordar el deterioro estructural del Convento. Este patrimonio cultural, ubicado en el casco histórico de La Asunción, requiere urgente restauración debido al daño progresivo ocasionado por la falta de mantenimiento, agravado durante la temporada de lluvias. Este patrimonio cultural, con su valor histórico y espiritual, debe ser protegido con urgencia para evitar que su deterioro irreversible signifique la pérdida de un símbolo crucial para la comunidad y para la historia venezolana en general. La responsabilidad recae no solo en las autoridades, sino en todos los ciudadanos que reconocen la importancia de mantener viva la memoria histórica y cultural que esta edificación representa.

En estos CDXXV años de haber recibido el título de Ciudad, otorguemos ese regalo de restauración al Convento. Es importante que la comunidad y las autoridades unan esfuerzos para preservar este valioso legado histórico, que no solo es un símbolo de identidad local sino también un testimonio vivo de nuestra historia.

2 Responses

  1. Buenos días amiga Sor, he de felicitarte por tu valioso escrito sobre mi ciudad ,pero no es sólo el Convento de San Francisco el que está en peligro de desaparecer .También sus aceras, sus calles empedradas,su puente colonial y demás emblemas de la ciudad ,pero la autoridad local se emoeñs em colicar murales wue la afean

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *