Estados Unidos se prepara para celebrar su 250.º aniversario de independencia en 2026 y es momento para remarcar como el legado del Primer Congreso Continental cobra una relevancia histórica crucial.  Los delegados de 12 de las 13 colonias norteamericanas se reunieron en el Carpenters’ Hall de Filadelfia el 5 de septiembre de 1774 para unificar su resistencia contra la opresión británica y sentar las bases de la cooperación intercolonial.

La convocatoria fue una respuesta directa e indignada a las Leyes Coercitivas de 1774 (conocidas por los colonos como las «Leyes Intolerables») impuestas por el Parlamento Británico. Estas medidas punitivas unieron a los colonos contra lo que percibían como una clara violación de sus derechos.

El Congreso fue fundamental para galvanizar la opinión pública y demostrar la unidad de las colonias. Al dispersarse, los delegados acordaron reconvocarse el 10 de mayo de 1775, dando paso al Segundo Congreso Continental, que finalmente adoptaría la Declaración de Independencia.  Y hoy, 250 años después, el legado es que la grandeza de Estados Unidos reside en la capacidad de sus ciudadanos para unirse ante la adversidad, reafirmar los derechos inalienables y coordinar acciones en pro de la libertad.

Fuente: NDP

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