Del cine de Félix Silva al Teatro Omar Carreño caminando a casa del abuelo Baltazarito y papá Loreto Prieto Higuerey
Por Edmundo Abigail Prieto Silva.
Hay un dicho de mis antepasados que aún deambula en los léxicos populares: “No hay que echarle cachos al que sabe historia”. También se dice que “la historia la escriben los vencedores”. Yo sé muchos cachos y también he sido partícipe de varias historias, las cuales escribo venciendo la envidia y las tramoyas.
Siendo secretario de la municipalidad del Distrito Arismendi, municipio Luisa Cáceres, ciudad de La Asunción, escudriñando los viejos libros donde están plasmadas las actas de las sesiones del Concejo Municipal que por ley y ordenanzas están bajo custodia del secretario del Concejo Municipal, cargo que ocupe me detuve a leer una decisión del Concejo en la que se otorgó en custodia y venta a mi tío Félix Ramón Silva Torcat el sitio y bienhechurías del Cine de La Asunción. Este se encontraba entre el antiguo Cabildo y el parque Luisa Cáceres de Arismendi, frente a la iglesia parroquial Nuestra Señora de La Asunción.
Por esos días se estaban realizando los trámites para la construcción del Teatro Omar Carreño en el sitio del antiguo Cine La Asunción, también conocido como el Cine de Félix Silva. En una visita algo predestinada, mi primo hermano y padrino de confirmación, el abogado Félix Rafael Silva Moreno hijo de mi tío Félix Ramón Silva estaba solicitando una copia certificada de un acta de matrimonio. Le comenté que había descubierto la decisión del Concejo que otorgaba la propiedad del cine a su padre. Habían estado buscando esa escritura de venta en el Registro Subalterno de La Asunción sin éxito. Entonces, Félix a quien cariñosamente llamamos Félix Chiquito solicitó una certificación de dicha decisión, y el presidente del ayuntamiento, Br. Francisco Marcano Reyes, autorizó su expedición. Así se pudieron realizar los trámites legales para la construcción del Teatro Omar Carreño.
En esos mismos meses también se iniciaron los trámites para la construcción de la Biblioteca Loreto Prieto Higuerey, en un terreno propiedad de la sucesión Prieto Higuerey. Años atrás, cumpliendo el deseo del sobrino de mi abuelo Baltazarito hijo del tío abuelo Loreto Prieto Higuerey el maestro de maestros y de América, Luis Beltrán Prieto Figueroa, se acordó la donación de la sucesión para construir dicha biblioteca frente a la plaza Juan Bautista Arismendi, en El Copey, La Asunción.
Ocurrió que, debido a luchas intestinas en Margarita, los libros del Registro Subalterno habían desaparecido, incluso algunos fueron quemados, y tampoco aparecían los títulos de propiedad. Para ese momento, yo ya estaba incorporado como concejal del Distrito Arismendi y era miembro de las comisiones de Ingeniería y de Ejidos. Con la asesoría del Dr. Carmelo Rosas Marcano, asesor jurídico del municipio, se dictó una decisión jurídica supletoria en el Concejo Municipal que permitió avanzar con la construcción de la Biblioteca Loreto Prieto Higuerey.
En estos días he manifestado públicamente mi disposición a cooperar en actividades culturales, educativas y artísticas en el Centro de Artes Omar Carreño. Lo hago como heredero de la sangre del profesor de artes plásticas, mi padre Henrique Prieto Albornoz, cuñado de Félix Ramón Silva Torcat. También colaboro con el rescate del origen y los objetivos de la Biblioteca Loreto Prieto Higuerey, epónimo del tío abuelo, hermano de mi abuelo Baltazarito Prieto Higuerey.
Y cumplo, además, con el mandato de la sangre del pariente y primo hermano de mi padre, el maestro de maestros y de América, Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, impulsando la magia de los libros. De allí mi camino: del sitio del Cine de Félix Silva Torcat hoy Teatro Omar Carreño a la Biblioteca Loreto Prieto Higuerey, en el terreno de la sucesión Prieto Higuerey.

Muy interesante la reseña de Edmundo Prieto. Mucho éxito en las actividades
Gracias a Todos y en especial a la Licenciada Carmen Díaz. # Quiero manifestar, que mi estimado: primo y compadre Leopoldo Espinoza Prieto, tuvo un Gran Papel protagónico, pero en esos días me confío la tarea de continuar con todo lo relacionado a lo de la Biblioteca, pues estaba pasando unos momentos emocionales, debido al estado de salud de su hermana.