ACCIÓN DEMOCRÁTICA: EL ADN DE LA DEMOCRACIA VENEZOLANA

César Malavé Carvajal

El 13 de septiembre marcó la aparición de Acción Democrática en el panorama político nacional, con un acto inaugural celebrado en El Nuevo Circo de Caracas. He optado deliberadamente por el término «apareció», en lugar de «nació», pues la existencia del partido antecede a su presentación pública. Su genealogía, en efecto, se remonta a 1928, aunque su tránsito vital transcurrió en la
clandestinidad a partir de 1936 bajo el nombre de Partido Democrático Nacional (PDN). Sus primeras semillas, sembradas en el exilio, germinaron en un contexto de ruptura con el modelo soviético. Desde Colombia, en 1931, se fraguó el histórico Plan de Barranquilla y se constituyó la Agrupación Revolucionaria de Izquierda (ARDI). Con todo, la esencia de Acción Democrática ya palpitaba antes de la ARDI, arraigada profundamente en el alma del pueblo venezolano.

En este sentido, nuestros precursores, Rómulo Betancourt y sus compañeros, no fundaron el partido, sino que lo descubrieron al remover en lo más hondo de la psique popular. El Plan de Barranquilla se erigió como el sastre doctrinario que le confirió el ropaje de la socialdemocracia, reformulando un socialismo marxista que se consideraba inviable. Con este acto, se adoptó una postura ideológica que, por la tergiversación chavista del término «socialismo», se ha preferido llamar «socialismo democrático».

En su propuesta para la organización social, una necesidad inherente al ser humano —el «animal político» de Aristóteles—, la socialdemocracia plantea una triada fundamental: en el ámbito político, un pluralismo ideológico que permite la libre actuación de las corrientes de opinión; en el económico, la concertación democrática entre el Estado y el mercado; y en el social, una justa distribución del ingreso entre todas las clases de la población.

Cuando ejercimos el poder, honramos nuestros postulados programáticos y doctrinarios. No solo devolvimos al pueblo su soberanía, que había sido secuestrada, sino que además establecimos el voto universal, directo y secreto. Paralelamente, impulsamos una economía mixta y políticas decididas en educación, salud, empleo y seguridad social que elevaron, de forma notoria, el nivel de vida de los venezolanos. Hoy, el partido que celebra 84 años, Acción Democrática, continúa luchando por el retorno de la democracia y la libertad, ahora ausentes en el paisaje nacional.

Una respuesta

  1. Lamentablemente la trayectoria honrosa de Acción Democrática ha sido penetrada por grupos que anteponen sus intereses personales o políticos, aún a riesgo de dividir el otrora mayor partido y entregar a varios grupos divergentes sus ejecutorias y dirigencias.

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