HASTA SIEMPRE ENEIDA: LA PLUMA INSPIRADORA
Por: Carmen Díaz Díaz
Este martes no llegó la columna. No hubo ese mensaje habitual: “Camucha, ya te pasé la columna, recuerda pásame el link”.
En su lugar, el día sábado 16 llegó otro mensaje, uno que nadie quería recibir. Daniela, su querida “Dani”, me informó que Eneida Valerio había partido al encuentro de Dios. Y con ella, se fue una voz que cada semana tejía reflexión, crítica y esperanza en su columna Correo.
El pasado martes 12 de agosto fue su última entrega. Nadie lo sabía. Ni ella. Ni nosotros. Quedó pendiente ese café, esa conversación que siempre prometía más ideas, más lucha, más cariño.
Eneida Valerio fue mucho más que periodista. Educadora, gremialista, escritora, defensora incansable de la verdad. Creyente profunda, devota de la Virgen de la Chinita como buena zuliana, y también de la Virgen del Valle, como neoespartana por amor. Su pluma no solo informaba: inspiraba. Y lo hacía con una ética férrea, con amor por el prójimo y con una mirada crítica que nunca se doblegó.
Quienes la conocieron saben que su ausencia deja un vacío difícil de llenar. Porque no se trata solo de reemplazar una columna: se trata de perder una voz que entendía el periodismo como servicio público, como lo expresó en sus propias palabras en artículos como “Periodistas y nuevos contenidos”, donde reflexionaba sobre el rol ético del comunicador en tiempos de desinformación.
Hoy, desde este espacio que fue suyo, le decimos adiós. Con dolor, con gratitud, con el compromiso de seguir defendiendo lo que ella defendía: la verdad, la justicia, la palabra.
Hasta siempre, Eneida. Tu _Correo_ seguirá llegando, en cada memoria, en cada causa, en cada lucha que nos recuerde que el periodismo puede —y debe— ser humano.


Mi mamá dejó una huella imborrable en todos los que la conocimos. Mujer excepcional, siempre solidaria, generosa, educada, en búsqueda de la perfección. Es un orgullo leer tantas muestras de respeto y admiración para mí mamá y ese es el resultado de su paso por este mundo.
Gracias querida Carmen, por tus bellas palabras de reconocimiento a nuestra querida amiga y colega Eneida Valerio, QEPD, quien nos deja un legado cargado de buenos recuerdos y rectitud. Desde la distancia escribo con tristeza estas palabras, para despedir a la amiga, a la colega y a la mujer tan especial que fue Eneida.😪😪😪
Gracias corazón
Gracias Daniela,su amada hija! Gracias Carmen,colega y amiga periodista.Bellisimas sus palabras de alabanzas con mucho amor y reconocimiento a su desempeño como madre, docente, periodista.Nunca olvidaremos esa sonrisa abierta,de carcajada sonora,que nos hacia muy grato, compartir con ella.Dios la tiene en su gloria!