COLOMBIA RESILIENTE BUSCA LA PAZ: ALVARO URIBE VELEZ
Por: Eneida Valerio Rodríguez
Entre los años 2002 y 2010 Álvaro Uribe Vélez, gobernó a Colombia y para buena parte de la población-transcurridos 15 años- se considera el mejor presidente del vecino país a lo largo de su historia, sustentado el criterio, más allá de logros económicos en acciones y decisiones políticas. Bajaron en más de 40% los secuestros liderados por los distintos movimientos que flagelaban la estabilidad de aquella Nación y dejó de ser en consecuencia, un país forajido para convertirse en una próspera y particular oferta para inversiones y negocios.
El pasado viernes 2, el expresidente fue condenado a 12 años de prisión por la juez Sandra Heredia, acusado de fraude procesal y soborno a un fiscal. El mismo,acusado de vicios jurídicos,se estima, es la respuesta política desde la presidencia de la República de los mismos grupos guerrilleros que ahora gobiernan y fueron combatidos en los años de gobierno de Alvaro Uribe Velez.
Luce, sin mucha complicación entender hasta aquí. Pero, si, vamos al inicio de la misma, encontramos que desde el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en1948, acontecimiento que paralizó al país, comienza a gestarse,ante las desigualdades sociales.
Sus zonas selváticas,desde los años 60 se convirtieron en el hervir trepidante de las primeras escaramuzas armadas alimentadas por el ELN y las FARC, inspirados en el modelo soviético y la revolución cubana respectivamente.
El sicariato contra Luis Carlos Galàn, en pleno discurso electoral ocurrido en la década de los años 80 y un fracasado Plan de Paz del expresidente J.M. Santos, sellado en Cuba, aumentaron la incerteza sobre la necesidad de enfrentar la violencia. Lo hizo Uribe y de allí que la jueza, admitiendo la importancia ética,del mandatario a nivel internacional se apresta a su prisión inmediata, porque tiene riesgo de fuga, señaló
Colombia, no ha dejado de lado, su resiliencia en la lucha para lograr la paz. Una paz: cierta y con respeto a la justicia.Ha parecido utópica hasta ahora.Sin embargo, cuando hemos visto, luego del vil intento de asesinato al Senador Miguel Uribe el pasado 7 de junio, en Bogotá, un discurso de su padre, resultó: aleccionador y sorprendente.
“Si el sacrificio de Miguel, será el motivo para unir a Colombia y desterrar la violencia, como familia, aceptamos el sacrificio”
Hubo respuestas suficientemente contundentes de lo que Colombia ya gestaba, convencida del dolor de su gente; que no deja de contar sus muertos y desplazados. Por su parte, María Claudia, su esposa, aquella noche del 7 de junio, pidió oración para que se diera el milagro.Sólo queremos eso. No se hicieron esperar, concentraciones frente a la Fundación de la Clínica Santa Fe. Los rezos, no han parado y los avances de recuperación de la salud del Senador, tampoco.
El Dr. Fernando Hakim, jefe neurocirujano del equipo médico causó revuelo, cuando se confesó creyente de los milagros y de san Charbel, un santo maronita del siglo XIX en cuyas manos ha puesto la salud de sus pacientes y de manera particular a los demandantes de cirugías. Colombia,se organizó y saludó el hecho en esos caminos difíciles de la fe y esperanza. San Charbel, en estampitas e imágenes de yeso, también consolidó la seguridad de que el caso del Senador, es uno muy singular.
Alvaro Uribe, ha sumado a los colombianos,la misma subjetividad de la fe.”(…) entraré en oración como herramienta, que ayudará la toma de decisión de que debo hacer, para mi defensa”
