La candidatura presidencial de Raimundo Verde Rojas

Por: Pedro González Silva

Raimundo Verde Rojas fue un destacado personaje de nuestro territorio insular, muy querido, admirado, brillante, y con una familia cuyos miembros, muchos de ellos, al igual que él, han logrado posiciones de relieve en Nueva Esparta. Un personaje de tradición margariteña, nacido en Juan Griego, abogado, juez, profesor, político de alto rango, fue diputado nacional, legislador regional, secretario general del Gobierno regional, y presidió las cámaras municipales de Mariño y Arismendi, entre otros cargos.

Una de sus facetas menos mencionadas o muy brevemente comentadas, de su trayectoria, y que sin embargo, habiendo sido un destacado político era lógico que tuviera esa aspiración, fue su candidatura presidencial, la cual se concretó en 1973.

Sobre él, Manuel Ávila, nuestro actual cronista regional, escribió en 2013, tras su fallecimiento después de más de 80 años de fructífera existencia: “A Raimundo Verde Rojas se le vía a lo lejos, se le notaba en sus palabras elegantes, en su caminar de hombre grande y en su mentalidad de margariteño ejemplar. Era un sabio Mundo, como le decíamos afectuosamente, porque lejos de ser un abogado de alta vara, nunca perdió las perspectivas de ser humano de raigambre insular, que marcado por las imágenes bellas del crepúsculo de Juan Griego, de los hermosos atardeceres del Porlamar de su poesía y de la ritualidad histórica de la Ciudad del Silencio, no dejó de amar nunca a su María Teresa y a esa Margarita que se llevó clavada en el alma. Es que Raimundo quiso profundamente a su tierra y desde su tribuna de diputado en el Congreso Nacional, en la Asamblea Legislativa y en los Concejos Municipales de Mariño y Arismendi, siempre dio la cara por la Nueva Esparta de sus sueños”.

Verde Rojas fue un destacado dirigente de Unión Republicana Democrática (URD), partido liderado por Jóvito Villalba, del cual fue su vicepresidente nacional. En 1964, uno de los más destacados líderes urredistas, Alirio Ugarte Pelayo, entra en pugna con Villalba, y coincide ese hecho con su muerte por suicidio. Poco después de ese episodio, se produce la escisión de esa fracción alirista, como se le conocía, y nace el Movimiento Demócrata Independiente (MDI), en el cual Raimundo Verde Rojas se constituyó en su principal líder.

La primera participación electoral del MDI fue en las elecciones de 1968, donde este partido apoyó la candidatura del abanderado de Copei, Rafael Caldera, quien resultó vencedor. El MDI obtuvo en esa ocasión (con su tarjeta amarilla, verde y roja, y un tigre como emblema) más de 18.000 votos, con lo que Verde Rojas quedó electo diputado al Congreso, y en ese período constitucional fue designado como vicepresidente de la Cámara de Diputados.

Verde Rojas ejerció el cargo de secretario general del MDI, y también fue su representante ante el Consejo Supremo Electoral (CSE), y finalmente, fue designado como candidato presidencial de ese partido para las elecciones de 1973.

En 1968, la participación electoral del perezjimenismo se convirtió en un “boom” ante la gran cantidad de votos que logró esta corriente política; eso ocasionó que en 1973, varios candidatos presidenciales intentaran ganarse el apoyo del ex dictador Marcos Pérez Jiménez, entre ellos, Verde Rojas.

Pérez Jiménez intentó ser candidato presidencial en 1973, pero fue inhabilitado, por lo que surgieron varias candidaturas en su nombre, intentando lograr su apoyo. Para aquella época había ocurrido un interesante hecho político en Argentina: el ex dictador Juan Domingo Perón, también se había querido lanzar de candidato, y fue inhabilitado. Su partido postuló un sustituto: Héctor Cámpora, quien ganó las elecciones, y en lugar de asumir la presidencia, renunció para permitir que Perón fuera candidato, entonces se repitió la elección, y ganó Perón.

Eso inspiró a los perezjimenistas, que, ante la inhabilitación del ex dictador venezolano, ofrecieron convertirse en los “Cámpora” venezolanos.

Sin embargo, a diferencia de los otros, Verde Rojas manifestaba no ser perezjimenista. Señalaba que se había reunido con él para contar con su respaldo, y que si a Pérez Jiménez le levantaran la inhabilitación, él se sumaría a apoyarlo.

Señalaba que había llegado a un acuerdo con Pérez Jiménez, pero que no podía revelar cuál era ese acuerdo. Se había reunido con otros aspirantes que intentaron lograr el apoyo del ex mandatario tachirense, como Tinoco, por ejemplo, pero que no se había llegado a ningún acuerdo, y se mostraba renuente a renunciar a sus aspiraciones para apoyar a otros.

Verde Rojas indicaba que su intención era conquistar con apoyo de Pérez Jiménez al pueblo no perezjimenista, ganar más espacios, que él mismo no se consideraba perezjimenista, que su acercamiento era por algunas coincidencias programáticas, y por la idea de evitar que AD y Copei se convirtieran en partidos hegemónicos. Decía estar consciente de que su candidatura no tenía oportunidad de ganar en esa ocasión, pero que haría un trabajo a largo plazo para ir creciendo electoralmente.

Se hacía evidente que su acercamiento a la corriente perezjimenista fue más por cálculo electoral que por convicción política. En una ocasión, este reportero lo entrevistó para el Sol de Margarita (año 2001), y le preguntó sobre su apoyo a Pérez Jiménez. La sorpresiva respuesta de don Raimundo fue: “Yo nunca apoyé a Pérez Jiménez”.

Lo cierto es que en el 73, el perezjimenismo en su conjunto se debilitó muchísimo electoralmente. Sobre este tema escribiremos en la próxima entrega de una forma más amplia. Verde Rojas sacó la peor parte, ya que su acercamiento a Pérez Jiménez, no le rindió ningún fruto.

De un total de 12 aspirantes inscritos, Raimundo Verde Rojas ocupó el penúltimo lugar, y apenas sobrepasó los 3.000 votos, por lo cual el MDI como partido quedó descalabrado, y desapareció del mapa político.

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