Mi distinguida amiga la doctora Matilde me dijo en una oportunidad que cuando pasábamos de los 60 años nos convertíamos en señoras grandes. A mí me gusta el concepto, es más elegante que cuando a uno le dicen doñita, vieja o tercera edad. Aunque sean palabras ajustadas a la edad cronológica, la mayoría se fundamenta en la intencionalidad con la que se dicen. Esto tal vez me viene de familia, A mí abuela materna y mi mamá no le gustaban que le dijeran la abuelas y mucho menos viejitas, preferían ser llamadas Mamátilde y Mamane. Pero nos convertimos en grandes y cambiamos.

¿QUIÉN ERES TÚ HOY EN DÍA?

Cuando mi terapeuta me hizo reflexionar sobre esta pregunta, un silencio lleno de pensamientos y recuerdos pleno mi mente. Soy una mujer que ha vivido la comunicación es sus más amplias facetas, desde mis estudios en la escuela primaria hasta la universidad y la calle. Por duro que parezca, vivimos recordando lo que hicimos, nuestra trayectoria de larga a corta data.

En mi caso periodista egresada de la UCV con maestría en comunicación de la misma universidad. 34 años de ejercicio en la radiodifusión de Nueva Esparta isla de Margarita Venezuela. Investigadora de la comunicación y estudiosa del lenguaje gestual.

Presentadora de eventos. Gerente de la cultura universitaria. 25 años de servicio en tareas institucionales para la Universidad de Oriente.

Dirigente gremial a cargo de la conducción del Colegio Nacional de Periodistas por 10 años. Facilitadora de talleres de empoderamiento personal y grupal. Asesora comunicacional.

¿Quien soy?

Yo soy María Elena Fernández Rosas una mujer venezolana de 61 años, madre de Clemente y de otros jóvenes que la vida me ha dado, que se reencuentra consigo misma aprendiendo todo de nuevo, desde volver a caminar hasta pensar y sentir.

Sigo siendo la mujer margariteña orgullosa de sus raíces, amante de la vida, defensora de mi familia y consejera, porque disfruto mucho ayudando a otros. Siento el fuego de la Candela, avivando inquietudes Todo en un proceso exigente, profundamente doloroso y aleccionador. Estoy volviendo a dar pasos con la ayuda de mis muchachos y debo volver a las terapias, cuando los recursos económicos y la oportunidad estén dados.

Conocida popularmente en mi estado como “la Candela” porque ese fue el nombre de mi primer programa de radio, cuya audiencia llegó a ser muy alta, Insistí en ser una voz en mi región, hasta que las pérdidas empezaron a impactar en mi vida generando un caos interno a nivel emocional que concluyó en una rara condición de salud conocida como dermatomiositis inflamatoria.

En el complejo año 2019 partió mi papá Epifanio Fernández al encuentro con Dios el jueves Santo y 5 años después mi mamá Elena, el día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Estos acontecimientos me llevaron a una condición de total desánimo, proceso depresivo, crisis de pánico y eventualmente la pérdida de la movilidad.

DE LA MANO DE DIOS

Ante de iniciar el nuevo milenio cuando me preguntaban como me sentí respondía indefectiblemente: para qué nos vamos a quejar! Hoy el día respondo: de la mano de Dios. No tengo dudas de que he podido salir de este desierto lleno de arenas movedizas, con la ayuda del Todopoderoso, San José Gregorio Hernández, mis guías,mi familia y mis amigos, quienes han estado a mi lado dándome fortaleza y colocando en mi camino las respuestas necesarias. por eso aunque la pregunta pareciera insulsa, pues deberíamos saber quiénes somos, es importante no perder de vista el cambio que opera en nosotros cada día.

Tal vez nuestros principios de vida, la formación familiar nos hagan sentir iguales, pero cambiamos. Asumir quién soy no ha sido tarea fácil, sin embargo la vida nos compensa con aprendizajes que nos llevan a la búsqueda del bienestar y la verdadera felicidad. En nuestros tiempos se ha hecho toda una decisión encontrar la felicidad. Con reiterada insistencia oímos la frase haz lo que te haga feliz y yo agrego el que busca encuentra.

Agradezco a mi amiga y colega Carmen Ofelia, por la oportunidad de iniciar esta sección en su portal @diariolafaena espacio qué dedicaremos al tema salud, para contar historias y reflexiones que  motiven el optimismo y ayuden al crecimiento de otras señoras  grandes.

19 Responses

  1. Realmente una lección de vida para todos y darnos cuenta de quienes somos hoy porque mañana no sabemos , que Dios nos pone dónde debemos estar para aprender lo que necitamos

    1. Excelente inicio de una serie de artículos en los que podamos identificarnos con alguna coincidencia y poder tomar ideas de soluciones al caso.

  2. Ma. Elena, leer de nuevo tus reseñas me parece un canto a la vida, me alegra y estoy segura a muchas personas más que vuelvas al ruedo de “La Candela”, gracias por regalarnos tus vivencias ! Mucha bendiciones y salud para ti

  3. Excelente reportaje feliz de ver qué mi estimada María Elena Fernández este en este tipo de actividad siempre en mis oraciones deseo de corazón salgas de toda está vivencia que Dios nos pone en nuestro camino para ver ante sus ojos que tan fuerte somos un abrazo mi estimada

  4. Excelente María Elena. Saludo tu gran fortaleza de la mano de Dios. A tu espíritu todavía le quedan muchas nobles causas para crecer y entregar amor al prójimo. Sigue adelante con el propósito que tiene el Creador contigo y paso a paso no doblegues la fe porque eres suficiente en Dios. Bendiciones🙏🏻

  5. Ser una mujer grande de casi 60 años o más . Usar esa terminología es más empático que llamarnos viejas. Además que estamos en una etapa de la vida mucho más consciente de nuestra vida, de nuestro ser , preparados para servir y dar una mano a quien necesite. Una etapa de buscar paz, sinceridad,calma.
    La madurez puede ser una etapa de gran crecimiento y sabiduría, donde se valora la experiencia y se busca compartirla con otros. La búsqueda de paz, sinceridad y calma es un objetivo noble y alcanzable.
    Es una nueva etapa, un renacer.
    Es mi opinión por experiencia propia.

  6. Querida María Elena, me encantó leer tu escrito, precioso y cargado de emociones, las mismas que sentimos todos al saber que estás de vuelta, y que cada día es un paso a la vez.
    Te abrazo desde la distancia amiga y colega, con muchas bendiciones 🙏

  7. Espectacular!
    Verás y confirmarás que eres hija predilecta de mi Dios todo poderoso!
    Vamos por más, no pierdas la fe y el enfoque, de mi parte haré lo humanamente posible para que te sientas mejor y te recuperes.

  8. Eres grande valiente mujer sobrina tendremos Candela por siempre siempre hay una luz sigue adelante Dios está contigo te quiero tu tía Yaya

  9. Que bonito poder dejar en el mundo una huella imborrable en los corazones de quienes te conocen, quienes te han escuchado y quienes ahora tienen la oportunidad de leer tus experiencias de vida.

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