A sus 82 años, el legendario cantante maravilla a los asistentes al Teatro Romano de Mérida tras seis meses de baja por una afección cardiovascular
Seis meses después de sufrir un accidente cerebrovascular durante la grabación de un especial navideño en Madrid y ser diagnosticado con «linfoma cerebral», Raphael vuelve al Teatro Romano de Mérida este domingo tras cancelar su gira americana 2025, cumpliendo el pronóstico anticipado por Informalia el 5 de febrero donde se proyectó este retorno que él describe como un «renacimiento» frente a pronósticos adversos mientras enfatiza que no presenta secuelas según evaluaciones médicas que validaron su reincorporación artística.
El artista de 82 años rememora el episodio crítico revelando: «Nunca perdí el sentido. Me estaba dando cuenta de todo, aunque no podía responder» y destaca su colaboración con los especialistas: «Les digo: ustedes saben lo que tienen que hacer. Cuanto antes, mejor» sin experimentar miedo porque «no era consciente de lo que estaba pasando» en una trayectoria que incluyó un trasplante hepático en 2003 tras hepatitis por alcoholismo y que ahora celebra con la afirmación «Estoy muy bien. Milagrosamente bien» tras ensayar el concierto completo con músicos en la sede de la AIE aunque preserva en secreto la primera canción del repertorio.
En algunas canciones, las más íntimas de su repertorio, Raphael ha cantado sentado
Con una voz abrumadora, el artista ha iniciado su esperado concierto con La Noche, una canción que tiene 58 años y a la que le ha dado sus característicos requiebros de ímpetu, esos vibratos que hacen que la melodía y la voz se muevan como una marea en los oídos del espectador.
Y en ellos se ha quedado toda la noche, como quien decora el balcón de su garganta con sentimientos, y a los que ha acompañado con sus pasos y sus gestos desafiantes de siempre. No son tan enérgicos como los de antes, la verdad, pero cada uno de ellos es una página de la historia de la música.
En algunas canciones, las más íntimas de su repertorio, como Si no estuvieras tú, Amo y Volveré a nacer, Raphael ha cantado sentado. Diez músicos -un piano sobresaliente- le han arropado en este regreso en el que el artista ha navegado por su extenso océano de trabajos en los que han soplado bastantes vientos de vinilo.
