COLOMBIA DUELE
Por: Eneida Valerio Rodríguez
En 1991 su madre la periodista, Diana Turbay fue asesinada por sicarios de Pablo Escobar. Una etapa de violencia incontrolada en aquel momento que obligó el desplazamiento de millones de colombianos y parece escalar, visto el intento de asesinato de su hijo, el Senador Miguel Uribe,el pasado sábado en Bogotá.
Los resultados de este hecho han puesto al país de pie, reiterando que el miedo no los define en este momento de intenso dolor y que la unidad como bandera de lucha, serán las consignas para lograr reivindicar la Patria. Tan claro ha calado esta urgencia que su padre Miguel Uribe, ha leído un mensaje de agradecimiento por los apoyos y oraciones remarcando que la lucha por la vida de su hijo, es el sacrificio por la unidad de Colombia.
Se ha desbordado el sentido de unidad untándose en la piel de cada ciudadano porque esto, no tiene marcha atrás, además que el país vale el esfuerzo de sus líderes, excluyendo la actual administración, cuyos esfuerzos lo colocaron en nuevos rumbos, dándole prestigio y relevancia.
Estas herramientas, ajustan el éxito,dada la gravedad de lo ocurrido y cuyos resultados en las primeras investigaciones, sorprenden, como el sicariato cometido por un menor de 15 años, que agrega a la violencia social, elementos para la reflexión.
Colombia duele en Venezuela y duele porque históricamente hay vínculos cultivados desde la temprana gesta libertadora iniciada en 1810.Bolívar, habló de la Gran Colombia y aunque no se concretó como tal, sus acciones fueron ejecutadas desde Bogotá, pensando que esa unidad territorial de la Gran Colombia era perentoria para la grandeza política continental.
También duele porque en estos años difíciles para el país, y para sólo citar algunos nombres: Francisco Santos, exvicepresidente y el expresidente Andrés Pastrana, han sido grandes aliados para entender la problemática de la violencia nuestra en un contexto meramente político. Ellos, han sido fuertes aliados y justamente sus discursos se han centrado en la necesidad de la unidad de los factores de oposición.
Pocos días antes de este fatídico sábado 7, surgen como declaraciones premonitorias las del Secretario de Estado Marco Rubio, quien llamó al presidente Petro, a la moderación del lenguaje de violencia que le caracteriza. No hubo respuesta al juicio del funcionario. Las hubo para sumar dudas en cuanto a la seriedad científica que debe garantizar las investigaciones del hecho en cuestión.Dijo que resguardarían al sicario porque los “niños en Colombia se protegen”. Su posición parcializada fue indigna llena de incerteza y desatino.Fue irrespetuoso al utilizar frases árabes. Petro, es una visión difusa de un estadista.
Hacemos votos por la paz de Colombia y Venezuela, tenerla es una esperanza que sigue esperando y latiendo en cada corazón ávido de concretarla.
