Unidad de la izquierda: Largo y tortuoso camino

Por: Pedro González Silva

Los partidos de la izquierda venezolana vivieron una larga etapa divididos, con fuertes rivalidades entre diversos grupos, en algunos casos debido a posturas ideológicas, pero la mayoría de las veces en procura de establecer hegemonías en ese espectro político.

Los diversos partidos, especialmente entre 1973 a 1988, se rasgaban las vestiduras sobre la necesidad de una política unitaria en la izquierda, y competían entre sí sobre quién era más “unitario”, pero lo cierto es que en la práctica, se ahondaban las diferencias entre los diversos grupos.

Sin embargo, había algo que “unía” a muchos de los partidos de izquierda: la “tirria” contra el Movimiento al Socialismo (MAS). Esta organización, surgida de una división del Partido Comunista de Venezuela (PCV), propugnaba una “vía venezolana al socialismo”, y se presentaba con empuje juvenil y creativo. Al poco tiempo de fundado (1973) el MAS se convirtió en el partido más grande de la izquierda.

Hasta 1968 no había participación de la izquierda en las elecciones presidenciales, los partidos de esta ideología (PCV y el MIR) estaban en la guerrilla. El MEP, división de AD, lanzó a Luis Beltrán Prieto, pero no se presentaba como de izquierda, era más bien una versión de AD.

En el 73, se integran los partidos de izquierda a la vida electoral. El MEP se va definiendo como partido socialista, e intenta crear una alianza izquierdista con URD y el PCV, denominada “Nueva Fuerza”. URD no era precisamente de izquierda, era como un comodín en busca de alianzas, que a lo largo de su historia podía apoyar indistintamente a candidatos de diversas corrientes ideológicas.

La Nueva Fuerza eligió en el 73 a Paz Galarraga, del MEP, como su candidato, pero URD no acató el resultado y lanzó por su cuenta a su líder, Jóvito Villalba.

Mientras, el nuevo partido que proponía un “socialismo a la venezolana”, el MAS, bajo el lema “sí podemos” postuló al independiente José Vicente Rangel, que contó con el apoyo del MIR.

La campaña masista fue muy creativa, con afiches y murales diseñados por artistas plásticos de renombre, y la imagen de Rangel captada en forma tal, que recordada a José Gregorio Hernández.

Aunque Paz logró el tercer lugar frente a Rangel, que quedó de cuarto (220 mil votos contra unos 180 mil), en la “tarjeta pequeña” para cuerpos deliberantes, el MAS ocupó claramente el tercer lugar como organización política.

En el 73, grupos empresariales desarrollaron una fiera campaña contra los partidos de izquierda, por TV y volantes, señalando a estos partidos como asesinos, vende patria, ladrones y demás epítetos.

Para 1978, todos hablaban de la necesidad de la unidad de la izquierda, pero nadie daba su brazo a torcer; todos decían que el MAS era la “tranca” por su posición hegemónica. Al final, cada partido lanzó su propio candidato: el MAS repitió con José Vicente, el MEP lanzó a su fundador: Prieto, el MIR postuló a su joven líder: Américo Martín, y el PCV, al conocido periodista de su tolda, Héctor Mujica.

El MIR cobró cierta fuerza con Américo Martín, y el PCV movió más gente en la calle con Héctor Mujica, mientras que el MEP bajó su votación. El MAS quedó claramente establecido como el partido más grande de la izquierda, con unos 300 mil votos, seguido del MIR 100 mil, MEP 50 mil y PCV 30 mil.

En ese año aparecieron otras toldas de izquierda que compitieron con “tarjeta pequeña” a cuerpos deliberantes: Liga Socialista y GAR.

En ese año, ya existía La Causa R, como partido regional en el estado Bolívar, y con una mínima votación; su política desde el principio fue no aliarse con nadie.

En 1983, se agudiza la división en la izquierda. El MIR, después de haber crecido, se divide: por un lado está el MIR-Moleiro, comandado por Moisés Moleiro, y el MIR-Américo, dirigido por Américo Martín.

Finalmente, Moleiro logra quedarse con el partido, mientras que el MIR-Américo se fusiona con otros partidos pequeños y pasa a denominarse Nueva Alternativa.

El MAS decide no postular más al independiente José Vicente Rangel, y entonces, todos los partidos pequeños de izquierda que jamás quisieron apoyar a Rangel cuando era el abanderado del MAS, de pronto se dieron cuenta de sus virtudes, por lo que es postulado por una coalición integrada por la Nueva Alternativa, MEP, PCV. Liga Socialista, Vanguardia y GAR.

Fue en este momento, cuando el MAS, considerado arrogante y hegemónico por los demás partidos de izquierda, acuñó el apelativo de “chiripero”, para referirse a esos pequeños partidos.

El MAS, que había decidido lanzar candidato propio, escogió entre Pompeyo Márquez y Teodoro Petkoff, quien finalmente fue el designado para abanderar a los masistas, recibiendo además, el respaldo del MIR.

Mientras, La Causa R, que nunca se presentó dentro del marco de la izquierda tradicional, pero que respondía de alguna forma a este espectro político, postuló por vez primera a Andrés Velásquez.

En el 83, Teodoro se impuso a Rangel en el marco de la izquierda, y esa fue la última vez que José Vicente optó a la presidencia.

En el 88, ya la izquierda, aunque no unida totalmente, se había consolidado en torno al MAS, y bajo el, liderazgo de Teodoro Petkoff, quien repitió como candidato presidencial. El MIR decidió fusionarse al MAS; en el 88 su logo apareció en la tarjeta del MAS al lado del puño masista, y después de esos comicios quedó definitivamente integrado al MAS.

Los otros partidos de izquierda se quedaron prácticamente sin líder: el MEP y el PCV, junto a un grupo independiente denominado Movimiento Moral, postularon al psiquiatra Edmundo Chirinos. La Nueva Alternativa lanzó al ex ministro de Luis Herrera Campíns, Leopoldo Díaz Bruzual, y la Liga Socialista lanzó a su líder: David Nieves.

Ya para ese entonces el MAS había consolidado una buena votación en votos parlamentarios, quedando como la tercera tolda más relevante del país, después de AD y Copei. La Causa R repitió con resultados mejores pero moderados, la candidatura de Andrés Velásquez.

En las primeras elecciones regionales, en el año 89, el MAS logró convertirse en partido mayoritario en algunas regiones, llegando a ganar la gobernación del estado Aragua, donde se convirtió por varios períodos en partido hegemónico, primero con Carlos Tablante y después con Didalco Bolívar. Más adelante lograría triunfar también en Portuguesa con Iván Colmenares, Delta Amacuro con Emery Mata Millán y Zulia, con Lolita Aníyar.

A su vez, La Causa R, logró crecer de forma sorprendente en el estado Bolívar, llevando a su líder Andrés Velásquez, a la gobernación de ese estado, y posteriormente ocurrió igual en Caracas, con Aristóbulo Istúriz a la Alcaldía.

Ahora bien, en 1993 ocurrió un fenómeno extraordinario: la izquierda, casi en su totalidad, logró unirse, pero no en torno a un líder de izquierda, sino alrededor de la máxima figura de la democracia cristiana en el país: Rafael Caldera, quien utilizó el apelativo acuñado por el MAS en tono despectivo, pero de una manera más positiva y amistosa: el “chiripero”, del cual ahora, el propio MAS formaba parte.

Es así como el MAS (fusionado definitivamente con el MIR), el MEP, el PCV, la Nueva
Alternativa, entre otros, apoyaron a Caldera, y su apoyo fue decisivo para su triunfo electoral, pues con Convergencia sola, no ganaba. El MAS llega al gobierno, y su principal líder Teodoro Petkoff, se convirtió en un influyente ministro de Economía.

En esos comicios el exguerrillero de Bandera Roja, Gabriel Puerta Aponte, se postuló a través del Movimiento por la Democracia Popular (MDP). El partido de izquierda (división del MEP) Gente Emergente, apoyó al candidato de Copei, Oswaldo Álvarez Paz, porque su líder Fernando Álvarez Paz, era el hermano del copeyano.

El “fenómeno” Caldera, estuvo acompañado por otro fenómeno: el abrupto crecimiento electoral de La Causa R, y su candidato Andrés Velásquez.

Luego de diversos reacomodos en los partidos de izquierda: la salida de Teodoro Petkoff y Pompeyo Márquez del MAS; el retiro de apoyo de varias toldas de izquierda a Caldera, la división de La Causa R, dando origen a Patria Para Todos (PPT), para 1998, la izquierda vuelve a marchar unida, esta vez bajo el liderazgo de Hugo Chávez Frías, quien fundó el Movimiento V República (MVR) y formó la coalición Polo Patriótico, donde integró al MAS, MEP, PCV, entre otros. Luego aparecerían otras toldas de izquierda como Podemos (división del MAS), UPV, Tupamaros, y otras, y por supuesto el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) que absorbió a buena parte de la dirigencia de los partidos de la izquierda tradicional y disolvió al MVR.

starpetrvs@gmail.com

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