MARGARITA SE VISTE DE BLANCO

César Malavé Carvajal

La única arma que poseemos los demócratas del país, y pretendemos seguir usándola, es el voto. Las acusaciones de golpistas y terrorista que se hacen contra quienes pensamos diferente al régimen corrompido y fracasado, es otra de las artimañas de los que se saben derrotados. El inicio de la campaña electoral de los candidatos de Morel y la Alianza Perfecta Neoespartana, les acrecentó el temor y comenzaron las amenazas directas. El diluvio de pueblo que compaña a Osvélida Gil en cada una de sus actividades, como activista de primera línea del gobernador Morel, que alegremente celebraban prácticamente una victoria comicial por adelantado con Morel al recorrer 7 kilómetros en una clamorosa caminata en San Antonio, municipio García; la concentración de jóvenes de diversas tendencias políticas con una asistencia ciertamente numerosa de dirigentes juveniles universitarios del Partido del Pueblo. La aclamación, sin precedentes, que le exteriorizó la mujer neoespartana al mejor gobernador que ha tenido nuestro estado insular; y el acto con los educadores que fue el volapié de esta jornada cívica que marca el sendero del progreso en nuestra entidad federal como un hecho concreto que continuará afianzándose; han marcado el rumbo y la tendencia del electorado neoespartano, y en consecuencia, el nerviosísimo de quienes acompañan a quien no pudo realizar ni siquiera una siembra de una palma datilera en su tierra, los tiene preocupados.

A las acciones del gobierno se unen la de los radicales, envueltos en una especie de minestrone ideológico y una obstinada oposición al voto. Quienes predican la abstención lo hacen como autómatas; sin argumentos políticos de ninguna naturaleza. Solo establecen que si no reconocieron lo del 28J no reconocerán estos resultados; olvidándose que la lucha no es ganar una sola batalla, sino la guerra en en forma absoluta, y el país no puede ser entregado a quienes lo están destruyendo sin pelear, con la única arma que tenemos los demócratas: El voto

Pero más fuerte que ese miedo incubado desde los dos extremos, y que los obstáculos, ya conocidos, que suelen salir del ente electoral; es el ideal de todos los hijos de esta tierra que tienen su mirada fija en una Venezuela libre y de los venezolanos. Sólo faltan unos pocos días para las elecciones a gobernadores, y ya el bravo pueblo está decidido a usar esa poderosa arma, autóctona, no rusa, ni cubana, ni china, llamada voto, que bastará para rescatar los más intrínsecos valores humanos perdidos por estos años. Desde esta humilde tribuna intentamos insuflar el valor necesario para acudir a las urnas electorales. Nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán. Eso sí, todos los neoespartanos, todos los hombres y mujeres identificados con la socialdemocracia venezolana deben votar abajo y a la izquierda, donde está la legendaria e histórica tarjeta blanca de Acción Democrática.

cesarmalave53@gmail.com

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