El secuestro y posterior crimen de un empresario propietario de una tienda en la zona comercial de Porlamar, mantiene consternada a la colectividad neoespartana, debido a la crueldad empleada por los responsables del hecho.
Hasta ahora el móvil que cobra mayor fuerza es el plagio del comerciante que se presume sea Manuel Awada, cuyo cuerpo y camioneta fueron calcinados.
Fueron localizados en el sector El Retiro, en Tacuantar, donde los funcionarios del CICPC hicieron el levantamiento del cuerpo y retiraron la camioneta , una Toyota 4Runner año 2007.
