ABSTENCIÒN Y DESOBEDIENCIA CIVIL
Por Eneida Valerio Rodríguez
Las elecciones del pasado 25 no dejaron resultados diferentes a lo informado, sobre la alta abstención que preferimos llamar: desobediencia civil. La participación de más de 13 % que alcanzó su pico más alto en horas del mediodía, dejó claramente asentado que el venezolano volvió a crecerse como demandante de cambios políticos y que todo consecuencia, de la conducta del ente comicial resultó una farsa que incluyó, hasta la incongruencia numérica de los resultados ofrecidos por el CNE.
La oposición fracturada con los ‘normalizadores’ quienes sabían de los resultados viciados del pasado 25, alimentó sin pudor los mismos, vulnerando de esta forma, las condiciones de liderazgos de sus protagonistas. A ellos, le levantaron en abrir y cerrar de ojo,las inhabilitaciones. Apareció la tarjeta de UNICA en el tarjetón, mientras organizaciones con más antigüedad en la lucha política, siguen inhabilitadas. Estos desmanes significaron, elementos determinantes para el análisis de lo que venía. El pueblo, no se prestó a la farsa y practicó con coraje la negativa a votar porque entendió como minimizadas, sus condiciones de ciudadanía.
Después de ganar un grupo de tales personajes,siguen desbordados en buscar en la abstención la falta de mayores participantes en los mencionados comicios para escoger gobernadores, diputados tanto para la nueva AN como parlamentos regionales. De esta baja participación, culpan a quienes volvieron a ganarles, a base de liderazgos requeridos y consolidados. Les duele ver la fortaleza de quienes se han ganado con tesón y entrega la aprobación de la población y siguen haciendo todo lo contrario, lo más lamentable posible.
La democracia, se ha reducido notablemente con todas estas situaciones y es aquí que el ciudadano optó sabiendo que ha sido traicionado, por desobedecer en este triste episodio de las elecciones regionales, porque la democracia se construye fomentando la libertad para legitimar en deriva, los procesos electorales. Es lo menos que ocurre en las elecciones venezolanas, porque el ciudadano sabe que le han secuestrado su voto.
Tal situación, como respuesta ha dado como noticia, la vuelta al mundo, reconocedor de la valentía y determinación de este largo y complejo proceso marcado por: resiliencia sostenida por cada venezolano que no ha variado sus demandas.
Ahora, los ‘normalizadores’ definirán sus criterios opositores, desde la AN con propuestas, hasta irracionales amén de contradictorias y sabemos que la oposición alineada y es bueno destacarlo bajo el liderazgo de María Corina Machado y Edmundo González, no será, la receptora de sus nuevos errores, dado el vil comportamiento que practicaron desde antes del pasado 28 de julio. No necesita mayores explicaciones para que el votante entienda perfectamente, sus conductas revertidas dada la carencia de fundamentaciones éticas.
Los ‘normalizadores ‘seguirán jugando sus posiciones ambiguas. Seguirán con sus cantos y gallos de medianoche y seguirán nadando hasta que la corriente de las contradicciones los devore en sus propios laberintos, debido a la falta de asertividad en todo cuanto pretende confundir. Seguirán empeñados en el discurso populista y obsceno que ya no da dividendos.
En tanto que los lideres fundamentales de la oposición cuentan con herramientas persuasivas para dirigir los cambios que el país, sigue demandando. Sin embargo, exige respuesta esta puesta en práctica de cada uno, en lo referido a la necesidad irremplazable de fortalecer la unidad y de escudriñar en los recónditos lugares,por difícil que parezca, que solo esta condición es suficiente para avanzar.
