La Amistad y Coincidencia se escribe con LÁPIZ
Por: Edmundo Abigail Prieto Silva
Conocí a Antonio José Ecarri Bolívar en los predios de la Universidad de Carabobo, mientras organizábamos un encuentro de la juventud del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), seguido de los llamados campamentos ideológicos. Antonio estudiaba abogacía en la Universidad de Carabobo, mientras yo cursaba Administración Comercial en la Universidad Central de Venezuela. Fuimos parte de la generación de estudiantes que impulsó las Reformas Universitarias, marcados por el espíritu del mayo francés.
Muchos años después, nos reencontramos en la Isla de Margarita, en un acto político en Porlamar. En esa ocasión, Antonio me comprometió, junto a nuestro pariente Leopoldo Espinoza Prieto, en la preparación de la obra _Un Mandato Ineludible: Diálogos con Luis Beltrán Prieto Figueroa, de la cual fui coautor y presentador en la Feria Internacional del Libro realizada en Margarita el 29 de febrero de 2016. Para entonces, ambos éramos diputados de la Asamblea Nacional: Antonio representando al estado Carabobo y yo al estado Nueva Esparta.
A lo largo de los años, hemos compartido coincidencias en nuestra visión del destino del país y hemos intercambiado críticas constructivas sobre la conducción de la patria y su futuro prometedor, no solo para Venezuela, sino también para América y el mundo.
Hoy, nuevamente, nos reencontramos en un momento crucial para la patria de Simón Bolívar y Luis Beltrán Prieto Figueroa. Este reencuentro nos invita a cooperar con los futuros parlamentarios nacionales y regionales, así como con los gobernantes regionales. Si se nos permite, formaremos parte del estrado junto a otros combatientes conciudadanos, contribuyendo a reescribir las leyes y la historia.
En mi nueva condición de independiente, me uno con un Lápiz hecho para la patria, a partir del venidero mayo. No el mayo francés de nuestra juventud, sino el mayo eterno del espíritu venezolano en este año 2025.
