NUEVOS PARADIGMAS Sacuden la política nacional e internacional
Por: Eneida Valerio Rodríguez
Desde el pasado 28 de julio, los cambios registrados, tienen espacios suficientes para ser abordado desde distintas visiones del entramado político. Venezuela, adquiere mayor relevancia en este plano, convirtiéndose en referencia indiscutible de cuanto le acontece, y sigue llamando la atención a nivel internacional, en el razonamiento de que tales circunstancias no pueden, repetirse y ni siquiera, asomarse como posibilidad, a nivel de cualquier país.
En estos, del entramado mencionado, vale destacar: las sólidas lecciones de ciudadanía de los venezolanos, que selló el evento electoral del 28j, catapultando la unidad para inducir los cambios demandados de manera ejemplar por el elector. Después de 8 meses, la necesidad de cambio para la conducción política, se mantiene firme en el venezolano y así lo revelan estudios recientes de investigación de opinión pública, demostradores de la baja participación, estimada en un poco más del 30% para las elecciones convocadas el 25 de mayo.
Estas cifras porcentuales, se han extendido a los estados y adquieren mayor peso, porque permiten entender que la intención nacional es muy baja y debe sumarse para empeorarla,un servicio público muy precario; la situación eléctrica nacional, que afectará en gran medida, la jornada comicial. Los convocantes están conscientes de esta crisis estructural que obligó al gobierno a cambios de horarios en la jornada laboral en la administración pública.
Los nuevos liderazgos, tienen mucho que ver en la preservación de la unidad, al lograr mantener firme a los electores en reconocimiento y credibilidad- por lo tanto- se refuerza esta garantía, con claras políticas de estrategias las cuales han impedido permear: desánimo y dudas.
Algunos políticos, autodefinidos de ‘oposición’ han insistido en dividir a los receptores de la unidad y la intención les ha resultado infructuosa, porque al perder la confianza y credibilidad ante la masa electoral, la endosaron sin analizarlo a la nueva política, nacida del sacrificio y entrega de muchos e impensable hasta el momento.
Hay conductas contradictorias y erráticas en ese grupo y,en algunas declaraciones han admitido, la utilización de instrumentos modernos de quienes se han impuesto como aglutinadores de voluntades. Al reconocerlo, queda la certeza que no los utilizaron porque estaban conscientes de la falta de inspiración y refrescamiento discursivo: acomodaticio y repetitivo.
Estamos en presencia de nuevos paradigmas políticos a nivel nacional y del mundo global, los cuales en medio de torbellinos y vendavales ruidosos comienzan a alinear resultados para las necesarias consolidaciones.
Y aunque resulte incomprensible, Venezuela suma buena parte de los elementos que asoman los primeros bocetos de esos paradigmas.
