EN VENEZUELA 121 PRESAS: sin espacios para celebrar el Día Internacional de la Mujer

Por: Eneida Valerio Rodríguez

Una esclavitud que parece escalar, define la situación de la mujer a nivel mundial constituyéndose en uno de los eslabones más vulnerables de muchos países y donde, América Latina, se erige como la Región con más cometimiento delictual.

Hay que destacar que las periodistas son un punto débil para mandarlas a prisión tomando en cuenta que la libertad de expresión, se ha reducido notablemente, no solo en países con regímenes autoritarios, sino en otros, definidos democráticos, donde esta libertad es punto vital, para precisar condiciones favorables a los propósitos de gobernantes. Todo, deriva en 127 periodistas presas en el mundo y en Venezuela: 2 siguen detenidas después de los eventos postelectorales del pasado 28 de julio, sin incluir a Claudia Macero, del equipo de prensa de María Corina Machado, quien ‘asilada’ en la Embajada de Argentina y cerca de cumplir un año, las condiciones en cuanto sus derechos humanos han empeorado, al igual que al resto de sus 4 compañeros.

No ha valido hasta el momento los variados pronunciamientos para recibir los salvoconductos demandados y abandonar la sede.

Hemos abordado con cierta repitencia este tema de la mujer en aspectos específicos de nuestro país por considerarlo altamente preocupante. Cuando se desmenuza bien la condición de la mujer, más allá del tema salarial, con grandes diferencias comparados con los devengados por los hombres, motivo de marchas y protesta en varias ciudades del mundo, como ocurrió el pasado 8 con ocasión de la recordación del “Día Internacional de la Mujer”, encontramos que persisten características que suman gravedad a la nube oscura que nos latiga, en materia de violaciones de derechos humanos, cometidos por funcionarios en reclusorios y demás centros penitenciarios.

Ese mismo,”Dia Internacional de la Mujer” en la cárcel de Ramo Verde, el Comité para la libertad de las presos políticos, CLIPPVE, difundió una información de una menor de 13 años, quien fue desvestida, cuando visitaba a su padre el Sargento José Bandrés. La madre de la menor, dijo que en varios años de visita al centro militar localizado en el estado Miranda, había ocurrido algo similar.

Venezuela, tiene 121 mujeres presas y algunas, derivan de los sucesos del 28 de julio del pasado año. Es una cifra importante, porque muchas no tienen procesos abiertos y se mueven bajo diversas situaciones individuales que llaman la atención. Aquí lo hacemos en relación a la activista defensora de derechos humanos: Rocío San Miguel, quien bajo estas características, tampoco tiene juicio que justifique su prisión -en cambio- sus problemas de salud no han sido atendidos.

En América Latina, la situación es las más complicada, conforme investigaciones realizadas, para estudiar el problema con más rigor. Y esta Región, precisó el estudio de reciente datación que señala contradicciones importantes y son los casos de México, Colombia y Venezuela. En México, las agresiones y casos de feminicidios son altos, la presidenta, se ha convertido en una esperanza para aquel populoso país, pero resultados concretos no existen todavía, tomando en cuenta, que en su cargo, Claudia Sheinbaum, no tiene todavía un año.

En Colombia, Francy Márquez, vicepresidenta electa junto al presidente, suma elementos de segregacionismo racial. Declaró admitiendo tales despropósitos, que se han unido de forma organizada, para tejer redes que faciliten, sus ascensos en todas sus competencias. Ante este panorama, queda por verse cuál será el trato que recibirán varias aspirantes a la presidencia de la República.

María Corina Machado, ha sido objeto de campañas perversas con una triste y desfasada visión machista. De las filas políticas de quienes, se suponen deben guardar un mínimo de consideración, hemos escuchado mensajes lamentables. Se incluyen, los que piden espacios para continuar garantizando no sabemos qué cosas’, pero sin demostrar, que los cambios preceden a estas demandas del respeto a la condición de sexo y resultan tan inútiles como sus discursos.

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