El ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, desmintió con firmeza los señalamientos que vinculan a los deportados venezolanos con el Tren de Aragua. En una declaración reciente, afirmó que en el último vuelo de repatriación solo 10 personas presentaban antecedentes penales.
Cabello acusó al gobierno de Estados Unidos de orquestar una campaña para desprestigiar a Venezuela, mientras resaltó el caos en los procesos de deportación. Según el ministro, las autoridades estadounidenses envían menos migrantes de los anunciados en las listas oficiales, lo que genera un “desorden terrible”. Esta situación, dijo, afecta la planificación del retorno y la atención a los connacionales.
Por otro lado, Cabello alertó sobre el estado físico de los repatriados. Muchos llegan con fracturas y lesiones graves, que atribuyó a abusos en centros de detención de EE. UU. “Buscan desmoralizarnos con tratos deshumanizados”. Aseguró que Venezuela ofrece atención médica inmediata a quienes retornan, priorizando su recuperación.
Irregularidades en deportaciones agravan la crisis
El ministro también criticó la separación de familias durante las deportaciones. Reveló que tiene reportes de venezolanos trasladados a Guantánamo y retenidos en El Salvador, aunque aclaró que no posee listas oficiales. Cabello insistió en que estas acciones forman parte de una estrategia para debilitar a Venezuela, pero enfatizó que el pueblo responde con mayor resistencia.
Finalmente, el ministro oficialista arremetió contra figuras opositoras como Juan Guaidó y María Corina Machado. Los acusó de malversar fondos entregados por EE. UU. y no cumplir con sus “amos gringos”. “Estados Unidos no perdona que los roben y ahora pasa factura”, sentenció. Según Cabello, las deportaciones y las sanciones reflejan el fracaso de la oposición y el intento de Washington por castigar al país.
Punto de Corte
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