Mi historia copeyana

Por: Pedro González Silva

Hoy lunes 13 de enero, Copei cumple 79 años de fundado. No me voy a referir a este hecho desde el típico recuento histórico, sino desde mi vivencia personal en la organización.

Copei cumple 79 años, y se cumplen 50 años de mi inscripción en mi querida tolda verde. Llegué cuando el partido estaba cumpliendo 29 años, en 1975.

Yo tenía 15 años, y desde los 13 me interesó la política, al punto de que, junto con mi mejor amigo, Jorge Fulóp, fundamos un partido juvenil (parecía un juego para los adultos, pero nosotros lo tomábamos muy en serio) llamado Movimiento de Acción Progresista (MAP).

Eso fue en 1973, y estaba en pleno auge la campaña electoral presidencial. Nos gustó la candidatura del abanderado copeyano, Lorenzo Fernández, quien compitió con Carlos Andrés Pérez (AD), quien finalmente fue el ganador.

En 1975, seguíamos activos con nuestro partido juvenil, y a la vez, manteníamos nuestras simpatías por Copei. En el aniversario 29 copeyano, llegó a nuestras manos un folleto del partido con su programa aniversario, y allí estaba la dirección de su sede en el estado Miranda. En ese tiempo vivíamos en la parte caraqueña que pertenece a ese estado.

Se nos ocurrió enviar una carta a nombre del MAP (firmada por nosotros, que teníamos 15 años de edad), felicitando a Copei por su 29 aniversario. Lo hicimos el mismo 13 de enero del 75.

Un sábado del mes de abril, estaba en mi casa, y tocan a la puerta. Mi mamá atiende, y había tres personas preguntando por mí. Le dijeron a mi mamá que venían a nombre de Copei a visitarme.

Fue una gran y grata sorpresa. En el comité regional de Copei habían recibido la carta, que tenía mi dirección como remitente. Me visitaron tres dirigentes: María Esther Guía, Fernando Suárez y el señor Lossada, de cuyo nombre no me acuerdo, y que curiosamente era papá de un compañero de clase (yo estaba en tercer año de bachillerato).

Me invitaron a integrarme a la juventud de Copei, llamada Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC), y yo con gusto acepté y le dije a mi amigo Jorge Fulóp, que también se sumó. Dejamos de lado nuestro partido juvenil y nos integramos a Copei.

Estuvimos por primera vez en la sede del partido en Miranda, y allí nos dictaron un curso sobre Democracia Cristiana, con una guía escrita por un destacado copeyano, quien entre otras cosas fue Ministro de Educación de Caldera: Enrique Pérez Olivares.

Igualmente, asistimos a un foro con uno de los dirigentes históricos del partido, quien fue precandidato presidencial en 1972: Edecio La Riva Araujo.

De esta forma nos fuimos integrando a Copei. Luego conocimos la sede ubicada en Petare, donde funcionaba el comité municipal. Era un caserón colonial, y poco a poco, esa sede se convirtió en mi segundo hogar; allí hice vida política en la JRC, además de grandes amigos.

De esa época, 1975, quiero contarles una anécdota, ya no tan personal, sino en relación con mi partido Copei. El partido venía de una derrota, y era un tiempo en que el presidente Carlos Andrés Pérez y su gobierno, gozaban de una gran popularidad.

Por ese tiempo, las esperanzas del partido se concentraron en Luis Herrera Campíns, quien desde la derrota del 73 empezó a ser visto como el seguro candidato presidencial para 1978.

A Copei, en el primer año del gobierno adeco (1974), se le hizo muy difícil hacer oposición, por la popularidad de Pérez. A principios del 75, el partido comenzó a reaccionar, y se enfocó en el tema de la subida del costo de la vida, y sacó unos afiches que decían: “Todo sube, ellos bajan, volveremos con Copei”.

El impacto de esa campaña fue moderado, no generó grandes debates ni reacciones. Sin embargo, las mujeres socialcristianas, agrupadas en el Frente Femenino Copeyano, no se quedaron tranquilas, y organizaron una protesta de unas 50 mujeres, en el centro de Caracas, por el alto costo de la vida.

La protesta habría pasado un tanto bajo la mesa, de no ser porque un piquete policial (no recuerdo si del gobierno nacional o la gobernación de Caracas) buscó disolver la protesta, con manguerazos de agua, lo que enfureció al grupo de mujeres, que protestaron con más ahínco.

El suceso salió publicado en todos los medios de comunicación (prensa, radio, TV), y dio pie para que el Comité Nacional de Copei tratara el asunto, y en desagravio a las mujeres copeyanas, convocó a una marcha de protesta, en ese mismo lugar.

Ese suceso fue el despertar de Copei, su regreso a la calle. Esto ocurrió a mediados del año 75. La convocatoria copeyana fue atendida de manera muy exitosa, y se produjo una muy nutrida marcha de unas 10.000 personas (lo certifico, porque yo estuve allí).

Fue emocionante estar en ese río de simpatizantes copeyanos, repitiendo a voz en cuello la consigna: “¡Copei no tiene miedo! ¡Copei está en la calle!”. Finalmente, la multitud se agrupó frente a la tarima preparada para la ocasión.

El secretario general del partido, Pedro Pablo Aguilar, dio un breve discurso, y dejó en el uso de la palabra a quien todos esperaban que hablara, a quien todos ya veían como el abanderado verde para 1978: Luis Herrera Campíns. Ese fue su primer mitin como aspirante presidencial, faltando más de tres años para las elecciones.

Para concluir, les cuento que, en 1978, cumplí 18 años de edad, y por lo tanto, pude ejercer por primera vez mi derecho al voto, y por supuesto, sellé las dos tarjetas verdes, por Luis Herrera y por Copei, con la fortuna de que, mi primer voto fue para el candidato ganador.

Ahora, en este 79 aniversario, he tenido la fortuna de ser delegado a la Convención Nacional del partido por Nueva Esparta (me corresponde por ser el presidente del comité municipal de Maneiro).

Este 79 aniversario está dedicado al centenario del natalicio de Luis Herrera, y eso me hace recordar que cuando entré a Copei, en el 75, Luis Herrera celebró públicamente lo que él llamó su “medio cupón”, es decir, sus 50 años de edad, preparando el terreno para su ruta hacia el triunfo del 78.

starpetrvs@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *