Diciembre con Carmen Pastora

Por: Edmundo Abigail Prieto Silva

En el Liceo Francisco Antonio Rodríguez, había un tocadiscos que se prendía con música margariteña y de otras regiones en lo momentos de recesos entre las horas de clases.

A los primeros días de diciembre la música del tocadisco era de aguinaldos y los estudiantes estábamos esperando el anuncio de la suspensión de clases ya terminados los exámenes programados pero el anuncio de las vacaciones decembrinas no se daba y los estudiantes más adelantados hacíamos bullas pidiendo vacaciones vacaciones vacaciones.

Una idea se nos ocurrió: » la de llevar fuegos artificiales, como los tranqui tranqui y los silbadores mejor llamados ratones para hacer bulla y perturbar las clases y obligar al director a suspenderlas, un osado consiguió un fuego denominado «tumba rancho» y ya con algunos conocimientos de física electricidad, » lo pegaron a un enchufe y estando todos en clases pasaban el switch y se producía el contacto y acompañado por el eco del pasillo se producía una explosión que el ruido llegaba a las afueras del liceo».

Los vecinos y hasta la policía llamaron al Liceo por lo que ocurrió y el director les dio la excusa » que fue un transformador que explotó «. Se iniciaron las averiguaciones pero sabiendo quienes fuimos los actores del trueno no nos sapearon. Por fin se suspendieron las actividades docentes y la dirección del Liceo: invitó a los alumnos, profesores y demás personal a «La Tradicional Misa de Aguinaldos Risquence «.

Se nos ocurrió a unos compañeros a buscar algo para acompañar las Misas de Aguinaldos al terminar la misma y acompañar improvisados parrandon por las calles de La Asunción. El acompañamiento fue de «unos tragos de ron muy añejo» que habíamos sustraido «del Alambique clausurado de Don Tiburcio Sanabria, unas botellitas de ron Carmen Pastora y festejamos las misas de Aguinaldos y el resto de la Navidad.

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