Por: Pedro González Silva

Del 89 al 92: El “quiebre” de la polarización…

Entre las elecciones presidenciales de 1988 y las de 1993, ocurrieron dos hechos políticos en Venezuela, que transformaron de manera notoria el comportamiento electoral del venezolano, ocasionando el quiebre de la polarización, el declive de los partidos tradicionales y el crecimiento de organizaciones que, hasta el momento, tenían una votación muy modesta.

A esos dos hechos políticos, se le agrega un tercero, que afectó fundamentalmente a Copei, pero este tercer punto lo mencionaremos en una próxima entrega.

El primer elemento que cambió el panorama electoral de Venezuela, fue la instauración de la elección de gobernadores mediante votación popular. Hasta 1988, los gobernadores los nombraba el Presidente de la República.

Así mismo, se creó la figura del Alcalde, y mientras los gobernadores serían electos por voto popular junto a los legisladores regionales, los alcaldes lo serían conjuntamente con los concejales.

Desde 1978, la elección de concejales fue separada de las presidenciales y parlamentarias, y se realizaban poco tiempo después de las de presidente. En el 78, el triunfo presidencial de Copei, ocasionó que en el 79 este partido arrasara con la elección de concejales; igual ocurrió en el 84, con AD, que ganó ampliamente en los concejos municipales, pues venía de triunfar en el 83.

Sin embargo, la separación de la elección de concejales, favoreció para que los partidos pequeños, en especial la izquierda, obtuviera más votos y lograra escaños municipales.

Entre 1988 al 93, partidos como el MAS y La Causa R, comenzaron a fortalecer liderazgos en algunas regiones del país, y como resultado, en las primeras elecciones regionales, que se efectuaron en 1989, lograron importantes triunfos.

A partir de 1989, los poderes regionales empezaron a ser compartidos entre diversas organizaciones políticas, ya no era el partido de gobierno quien colocaba a los gobernadores, ahora, habría estados manejados por partidos de oposición.

En 1989, AD, partido de gobierno, logró obtener 11 gobernaciones, y Copei, el principal opositor, logró 7. El MAS impactó con su triunfo en Aragua, bajo el liderazgo de Carlos Tablante, y La Causa R en el estado Bolívar, donde triunfó su ex candidato presidencial, Andrés Velásquez.

En 1992, todavía AD era gobierno, pero Copei se llevó la mayoría de gobernaciones al triunfar en 11 estados, mientras que AD bajó a 7. El MAS subió su cuota al triunfar en 3 regiones: Aragua (con la reelección de Tablante), Amazonas, y Sucre, donde despuntó el liderazgo de Ramón Martínez, en un estado donde siempre arrasaba AD. También sorprendió el triunfo de Ovidio González, en alianza MEP-Copei, en un estado de gran predominio adeco.

La Causa R, además de repetir en el estado Bolívar con Andrés Velásquez, logró un impactante triunfo en la Alcaldía de Caracas, con Aristóbulo Istúriz.

Y justamente, el triunfo de Istúriz en Caracas, es producto del otro suceso político que cambió el panorama electoral en Venezuela: el intento de golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez, ocurrido el 4 de febrero de 1992, bajo el liderazgo del teniente coronel Hugo Chávez Frías.

La acción militar contra el gobierno de CAP, arrojó resultados de muy alto apoyo popular a favor de los insurrectos, según las encuestas realizadas en aquel entonces, impactando a posteriori, en el comportamiento electoral del venezolano.

En nuestra próxima entrega, cuando abordemos el tema de las elecciones presidenciales del 93, hablaremos con más detalle del impacto en el comportamiento electoral, que tuvo el suceso del 4 de febrero del 92.

En ese suceso, sin duda, el primer impacto mediático, fueron las breves palabras de rendición, el célebre “por ahora”, que pronunció Hugo Chávez, y que lo catapultó en la opinión pública, dándole altos índices de popularidad.

El segundo impacto, fue el discurso que dio el ex presidente Rafael Caldera en el Congreso, como reacción al resto de intervenciones de parlamentarios, que coincidían en condenar a los golpistas; Caldera mostró una actitud de cierta comprensión ante esta acción y con tono crítico hacia cómo se estaba manejando al país en aquel momento.

Ese discurso, elevó con creces la popularidad de Caldera, tema que abordaremos con más detalle cuando hablemos de las presidenciales del 93.

Y el tercer impacto, fue la intervención en el parlamento, apoyando el discurso de Caldera, de Aristóbulo Istúriz, lo que trajo como consecuencia que su candidatura a la Alcaldía de Caracas, que ya estaba en la calle, se disparara, logrando un sorpresivo triunfo en las elecciones regionales de 1992, como candidato de La Causa R.

Este panorama, previo a las elecciones presidenciales del 93, aunado a la crisis interna que llevaba como una procesión el partido Copei, provocó importantes cambios en el comportamiento electoral del venezolano, tema que abordaremos la próxima semana.

starpetrvs@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *