Por: Pedro González Silva

El Supremo Infinito

Los chinos llaman al Supremo Infinito “Taichí”, y lo simbolizan con un círculo negro y blanco, muy conocido, que representa esta palabra y contiene las energías “yin y yang”, es decir, el polo femenino y el polo masculino de la naturaleza, integrados.

Ese “taichí” es el gran Todo espiritual, el Tao, con el que los grandes Maestros de la antigüedad se identificaron para crear disciplinas psicofísicas de artes marciales, para integrar el Supremo Infinito al cuerpo humano, para lograr la comunión entre la energía celeste y la terrestre, teniendo al ser humano como centro.

Es así como nace el “taichí chuan” que es el Supremo Infinito integrado a nuestro organismo, que es el Templo donde reside ese espíritu.

Entonces, el “taichí chuan” es un arte marcial “interno”, es decir, para trabajarlo en nuestro mundo interior; aquí lo marcial no es para batallar contra nadie, sino con nuestras propias limitaciones, temores, resistencias, y provocar en cada uno de nosotros un proceso transformador; la competencia no es contra otros, sino con nosotros mismos, competimos para superarnos cada vez más en nuestras propias capacidades, y lograr desarrollar las cualidades del Taichí: suavidad, lentitud, circularidad y armonía.

Practicar taichí chuan es un hermoso camino, donde nos conectamos con conocimientos ancestrales; en el camino vamos midiendo nuestros logros con ascensos de grado, un largo y maravilloso recorrido donde alcanzas el nivel de Instructor, Laoshi, cuando logras el cinturón negro.  Algunos “elegidos” que le dedican su vida a este ideal, llegan al máximo honor: Shifú, Maestro de Maestros.

En Nueva Esparta contamos con una excelente escuela de formación en Taichí chuan, así como en Kung Fu, y también en Qi Gong, ciencia que trabaja en el manejo de la energía para lograr salud y longevidad, y que es base primordial tanto del Taichí como del Kung Fu.

Esta escuela se denomina Centro de Artes Tradicionales Chinas de Venezuela “Cielo Tierra Hombre”, fundada en Barquisimeto hace 50 años por el Shifú Saúl Terán, e instaurada en Nueva Esparta, como sede regional, hace más de 20 años, por el Shifú Omar Pericles Paredes.

Esta escuela ha entregado cabalmente todo el conocimiento de los grandes Maestros de la Tradición, y a lo largo de todo este tiempo ha formado a un gran número de discípulos que ahora son Instructores, Laoshis,, que a su vez se encargan de propagar las Enseñanzas y mantener viva la Tradición.

Recientemente tuvimos un maravilloso taller vivencial teórico-práctico de Taichí chuan, bajo la maestría del Shifú Omar Pericles Paredes, que reunió a los discípulos que por este tiempo presentan examen para pasar de grado, como es tradicional a fines de cada año.

Si te llama la atención conocer más sobre estas disciplinas ancestrales, busca a esta escuela en las redes sociales. La sede principal queda en La Asunción, pero hay extensiones en otros lugares.

Puedes acercarte, por ejemplo, a la plaza de Jorge Coll, Municipio Maneiro, los martes o jueves, ya sea a las 8:30 de la mañana, ya sea a las 4:00 de la tarde, y encontrarás a los Instructores y alumnos de Taichi chuan en sus prácticas.

Asimismo, los miércoles y sábados, también en la plaza de Jorge Coll, a las 5:00 pm., podrás encontrar a Instructores y alumnos de la escuela “Cielo Tierra Hombre”, en prácticas de Qi Gong para la salud. Acércate, eres bienvenido o bienvenida.

starpetrvs@gmail.com

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